La columna de Dukeuriel
Del poker a la contabilidad, de la contabilidad al poker... pasando por una de las ingenierías más populares del momento. Ya está duke otra vez quejándose...
Cada día lo entiendo menos. ¿Por qué narices tengo que aprender Contabilidad si estudio Ingeniería Informática? Algunos creen que el 100% de nosotros acabaremos montando una tienda de informática, reparando pc's, pirateando Windows e instalándole juegos educativos a los primeros ordenadores de sus hijos.
Y parece que se empeñan en hacerme creer que necesito saber hacer (oh sí, ¡7 verbos en 12 palabras! ¡Supéralo, Sara Mago!**) las cuentas para gestionar mi propia empresa... estamos obligados a no ceder ningún beneficio a esos súcubos de las empresas que se hacen llamar gestorías.
Otros tienen una visión más elaborada de la problemática, sin duda fruto de profundas reflexiones. Tal es el caso de mi profesor de Contabilidad, que, tras haber citado en una ociosa tarde de domingo a sus neuronas con un buen Montecristo y un más que apuesto escocés (muy buenas citas para sus dos demacradas neuronas, sea dicho...), sacó la única conclusión a la que pudo llegar:
- Los contables usamos el Contawin. Los informáticos lo programan. Tienen que saber usarlo, sino ¿cómo programarlo?
Y así es que, como por todo el mundo es sabido, los informáticos aprendemos a ser contables para poder programar el Contawin. Aprendemos a ser médicos para que el software de las radiografías funcione. Aprendemos un pelín de física cuántica para no colarnos con algún sistema complejo de control en un reactor. Y por supuesto, que para algo somos informáticos, también aprendemos a programar Windows desde 1º de carrera, porque sino... ¿cómo responder a las quejas de los usuarios?
Naturalmente, no todo iba a ser malo... También nos convertimos en pilotos de F1 para dar soporte a la telemetría. ¿¡Cómo podríamos sino?! Sacamos fotos a modelos desnudas para que no se nos escape ningún detalle a la hora de programar un Photoshop. Pasamos de esas librerías DirectX con las que programar juegos... nosotros jugamos! Y, oh sí, ¡gracias a Buda por hacer que existan las páginas porno!
Pese a mi tono jocoso, la realidad siempre es más triste que mi imaginación y, lamentablemente, sólo los pensamientos de mi profesor se sostienen. Sigue convencido (en ocasiones pienso que es una mentira que él mismo acabó creyendo de tanto repetir) de que es fundamental para un ingeniero el conocimiento de su asignatura. Nada como memorizar los nombres y números de las cuentas del Plan General Contable, nada como aprender a usar el Contawin para acabar siendo un ingeniero de éxito... Y mientras nuestro retrógrado plan de estudios no sufra modificaciones, así seguiremos...
Por suerte la contabilidad en el poker no tiene demasiados misterios, nada que memorizar, un poco de lógica a aplicar... sumas, restas, multiplicaciones...
Desde que empecé, he ido llevando "mis cuentas" con la ayuda de una hoja de cálculo en GoogleDocs. Y ahora me encuentro con que ciertos procedimientos que venía realizando habían sido bautizados por los señores contables:
- "Pérdidas y Ganancias (PyG)" le llaman a algo... Pues anda que lo pensaron mucho... Quizá el primer contable del mundo era jugador de poker, que en PyG estamos curtidos...
- "Amortizaciones"... ¡Ah! Entiendo... eso me pasó con una silla... me salió a 5€/mes...
- "Compras a proveedores" Ahora me explico lo que es mi monitor... no es un capricho, no, es una compra a proveedor... ¡suena mejor!
- Y las "Ventas a clientes", mis mejores negocios, vendiéndoles aire embotellado, la ilusión de que podrán ganar la mano, muahahaha...
En fin, más allá de la formación contable que podáis conseguir con vuestra propia hoja de cálculo, os recomiendo que realicéis este tipo de seguimiento. Podéis simplemente llevar las cuentas de lo que ganáis (y dónde lo gastáis, ¡derrochadores!) o sacar bonitas gráficas de vuestro bankroll/beneficios desde cero, algo que siempre levanta la moral cuando llega un downswing. Algo aprenderéis con ello, ¡seguro!
Y es que en esta vida, lo importante no es estudiar sino aprender. Así que aprovecho para desear a Mauricio que aprenda mucho en su nueva etapa, a ser posible sin tener que estudiar demasiado.
** - Todo junto, Saramago, ya sabéis... Por cierto, os he hablado de lo curioso que me parece que todo junto se escriba separado y separado, todo junto. Pues he descubierto otro hecho que me consterna, me quita el sueño: El antónimo de sinónimo es antónimo, pero el sinónimo de antónimo no es sinónimo... He dicho.
