Actualizado el 27 Feb 26 por

Protesta de repartidores en el MGM de Foxwoods

En la apertura al público del lujoso hotel y casino MGM Grand en Foxwoods, aproximadamente 300 repartidores, y simpatizantes, encararon una protesta reclamando, entre otras cosas, respeto, buenas condiciones laborales y seguros de salud. Lea la ampliación de la noticia aquí…

En la apertura del
hotel y casino MGM Grand en Foxwoods
no fue sólo celebración y festejo, también hubo protesta a bordo. El lujoso
hotel con más de 800 habitaciones estaba preparado para hacer su apertura al
público general cuando fue sorprendido por una asonada de trescientos
trabajadores que exigían ciertos derechos negados por la misma compañía. Entre
los problemas principales se encontraban la ausencia de un contrato laboral
entre Foxwoods y los repartidores, viéndose este problema agravado por la reciente
negación por parte de la organización. Jacqui
Little
, una repartidora con muchos años de antigüedad en Foxwoods explicaba la campaña de la
unión de trabajadores: "Nosotros organizamos
esta unión el año pasado porque Foxwoods estaba quedándose con nuestros seguros
de salud y con otros beneficios. Nos unimos porque estábamos cansados de nunca tener
recursos, cuando Foxwoods nos sometió injustamente a cambios en nuestros beneficios
a lo que fuera que ellos quisieran..."
. Carros, buses y todo tipo de
vehículos tuvieron que bajar la velocidad en la Ruta 2, lugar donde Bob Fandetti y otros repartidores del Casino
y Hotel Foxwoods se encontraban en una ruidosa protesta, protesta que
comenzaran a la media noche del sábado.Esta misma unión de repartidores le había
pedido, seis meses atrás, a la Nación
Tribal de Mashantucket Pequot
, dueña del casino, que reconociera su decisión
de acoplarse a la Unión de Auto
Trabajadores
; el grupo tribal había pedido que la Mesa Nacional de
Relaciones Laborales
supervisara el proceso. El voto fue aprobatorio y la
unión fue constituida en noviembre del 2007, desde esta fecha representantes
laborales han tratado de forzar a Foxwoods,
sin éxito, a que reconozca los resultados de su gestión y que rehaga de buena
fe nuevos contratos con salarios, horarios, beneficios y condiciones laborales
justas, tal y como lo exige la Ley Nacional de Relaciones Laborales. Foxwoods salió victorioso en esta
ocasión dado que después de una investigación completa, y una buena
intervención legal, se llegó a la conclusión de que la elección era justa.

Sin embargo la
protesta que comenzó el sábado no era sólo acerca de la elección por la unión, los
protestantes coreaban enérgicamente su consigna: "un casino, una unión, una propina, sin fumar", la cual enmarcaba,
claramente, las peticiones legales que los repartidores protestantes ponían
como argumento de que los nuevos repartidores de MGM en Foxwoods no trabajarían para Foxwoods, sino para un casino independiente llamado MGM. "MGM y Foxwoods son un solo casino, incluso el presidente de Foxwoods ha dicho en varias ocasiones que son un
solo casino e, involuntariamente, transfieren trabajadores de una parte de
Foxwoods hacia MGM. No pueden hacer esto si son dos compañías completamente diferentes...",
decía Jacqui Little a la prensa. También el tema de las propinas en el
nuevo casino MGM en Foxwoods representan
un problema, ya que en los repartidores del casino Foxwoods comparten sus propinas y así hay un control de lo que se
hace con el dinero que recogen; en el nuevo casino no se comparte el mismo
pensamiento. Allí, el casino implementó un plan que recoge las propinas de los
repartidores en un gran pozo para empleados, lo cual representa un impacto
negativo en las entradas financieras inmediatas de los repartidores. La parte
de la consigna que hablaba de no fumar se refiere al intento de la unión de
hacer el ambiente del casino más saludable para los empleados, censurando a los
fumadores de cigarrillos dentro del casino, exceptuando algunos lugares
cerrados designados como áreas de fumadores. No obstante no todos comprenden a
la unión de repartidores, un vocero tribal, Bruce MacDonald, criticó la
protesta y la enmarcó como "una falta de respeto hacia las leyes tribales y una
falsa publicidad".

 


Daniel
Paniagua.