Actualizado el 27 Feb 26 por

La columna de Dukeuriel

Poco importa cómo lo digamos. Detrás de un "bad bet", detrás de un "bad bed", lo que se esconde es un bad beat. Sólo queda preguntarse si en medio queda hueco para algún matiz. Hoy: "Question of pronaunsiexon".

  editorial  


Porque un bad beat no siempre es un bad beat, no. Y ya no es cuestión
de ponernos puristas con las probabilidades; que si un 80-20, un
70-30... ¡pa'qué? Esta vez los números poco pintan... ¡mandan las
palabras!

Es gratis... ¿qué nos cuesta? Si a nosotros un bad beat nos provoca pesadillas, ¡pues lo convertimos en un "bad bed" y listo! ¿Que la culpa fue nuestra por no habernos protegido con una buena apuesta? ¡Pues está claro! ¡Fue un "bad bet" en toda regla! Yo incluso he visto algún "bad bit" por ahí, que me pregunto si será el típico AA que te reparten cuando faltan menos de treinta segundos para que tu conexión a Internet diga que te mereces un descanso.

Por otra parte, y hablando de bad beats, todos solemos pensar que no
deberíamos recibir tantos como finalmente nos comemos. Unos dirán...

"¡Claro! Pero es que llamamos bad beat a un 60-40, ¡cuando no lo es!"

Yo
prefiero guiarme por la opinión de los jugadores más (Advertencia:
Contenido altamente irónico
) experimentados, y en esta ocasión se me
viene a la mente uno que conocí recientemente, uno que tenía una
estrategia infalible para luchar contra los bad beats. Él decía:


"No puedes jugar como todos. Si juegas como todos, no ganas."

Reveladoras palabras, dignas de las oraciones matinales de cualquier
religión que tuviera al póquer por Dios. Creerle parecía un sencillo
acto de fe.

Poco más tarde tuve la ocasión de comprobar su estrategia, y pese a que
todavía considero que su gestión de banca y su innovador sistema de
apuestas incrementales tenían ciertas... digamos que carencias, también
es cierto que me abrió los ojos en otros aspectos del póquer.
Y es que si analizamos el denominador común de los bad beats en No
Limit, hay una circunstancia que salta a la vista: En todo bad beat nos
vamos all-in cuando estamos por delante y nos acaban crackeando la
mano. Así pues, parece lógico pensar que para evitar un bad beat basta
con no ir all-in. Y así lo creía también el jugador del que hablaba,
que metía sus pushs con confianza, ya que no se envidaba, no, ¡él hacía
"onlin"! Porque él no entendía de "short trucks" y cosas de esas
(supongo que se refería a "short wheels", "short roads" y "esas
cosas"...), pero sabía que haciendo "onlin" no podía perder más de
cuatro veces seguidas. ¡Todo controlado! ¡Éxito asegurado! ¡Cero bad beats!

Pero entonces, si se trata de "No all-in - No bad beat "... un "bad bit"
no es tan 'bad', ¿no? ¡Nos está haciendo un favor! Es un bit
bueno, majete él, que quiere ahorrarnos el dolor de que finalmente
nuestros ases acaben siendo víctima de un verdadero bad beat!
Que ya
nos conocemos... ¿quién no quiere irse all-in preflop con AA? Y el
pobre bit que está ahí, dentro del sistema, con cara de circunstancias,
viendo pasar a sus compañeros bits, sabiendo lo que flop, turn y river
nos van a traer... no puede contener su generosidad y arriesga su vida
atravesándose en mitad de la autopista de la información para
evitarnos la humillación de perder all-in contra T5s.
¿Héroe?
¿Villano? Nunca llegamos a saberlo... una labor muy desagradecida la de
este pobre bit.

En cualquier caso, y tras este repaso a las nomenclaturas más
ocurrentes que se ven, algunas a diario, otras excepcionalmente, por el
foro, sólo me queda decir que da igual si nos equivocamos con el idioma
al relatar nuestras experiencias. No importa que usemos nuestro propio
vocabulario o nuestra original "pronaunsieixon". ¿Qué más da irse
all-in que "onlin"? ¿Push or shove? Al final, en el póquer, como en la
vida, lo que importa no es lo que decimos, sino lo que hacemos.