Actualizado el 27 Feb 26 por

El poker como vocación

¿Qué opinas sobre cómo es la vida de un jugador profesional de poker? ¿Crees que es algo vocacional o que todo el mundo podría (y querría) hacer? Leonmar, el segundo ganador de nuestro concurso de cronistas tiene preparado un artículo al respecto para ti.

El poker como vocación

cronista

Cuando comenzamos a jugar al poker y escuchamos lo que dicen los jugadores ganadores más experimentados, quizá no tomamos sus palabras lo suficientemente en serio. Sí, claro, para ser un jugador ganador de poker es necesario mucho estudio, mucha disciplina, mucha paciencia, y también ser capaces de controlar nuestras emociones para evitar el tilt. O al menos tener la lucidez suficiente como para terminar la sesión cuando nos percatamos de que no podemos controlarlas. Todos lo sabemos. Sin embargo, si uno realmente se tomara en serio estas palabras quizá decidiría dedicarse a otra cosa. A fin de cuentas, no son pocas las maneras de ganar dinero si invertimos el tiempo necesario para el estudio, somos disciplinados, nos armamos de paciencia frente a las adversidades, etc.

Si a eso sumamos que se trata de una disciplina altamente estresante, en la que además es perfectamente posible sufrir pérdidas durante varios meses consecutivos a causa de la varianza, que promueve un estilo de vida sedentario y con más bien pocas oportunidades para la vida social; la decisión de optar por el poker como medio de ganarse la vida se vuelve aún más dudosa.

¿Por qué, entonces, decidimos invertir nuestro tiempo y nuestra energía en dedicarnos al poker? ¿Es porque tenemos la fantasía de algún día ganar un brazalete en las WSOP? ¿Porque nos parece un modo elegante y sofisticado de ganarnos el sustento? ¿Porque nos identificamos con algún jugador famoso? ¿Porque lo vemos como un campo de ingresos potencialmente inagotable? ¿Porque nos proporciona una excusa para pasar horas frente al ordenador sin que nadie nos moleste, y en el proceso ganar dinero?

Probablemente, en distintas medidas y según la personalidad de cada jugador, algunos de estos motivos pueden habernos impulsado a emprender este camino. Sin embargo, yo creo hay un motivo más profundo y más importante, y se trata nada menos que del amor al juego. El poker no es, sin más, un medio para ganar dinero. Hay muchas formas de ganar dinero, y quiénes se dedican al poker muchas veces son jóvenes con los recursos suficientes como para dedicarse a cualquier otra actividad lucrativa. El poker es un juego que nos gusta jugar. Nos gusta hablar sobre poker, leer sobre poker, hacer chistes sobre poker, pero fundamentalmente nos gusta jugar al poker.

balanzaPor eso me resulta difícil creerles a los jugadores que cuando son interrogados acerca de sus metas en el mundo del poker, responden algo así como: “Quisiera ganar lo suficiente como para no tener que volver a jugar”. Quizá, al cabo de muchos años, el poker se convierta en un trabajo como cualquier otro y termine volviéndose tedioso. Pero quienes sólo llevamos unos pocos años en esto, y pese a que muchas veces hemos experimentado el desánimo de la derrota y el agotamiento tras las largas sesiones, hemos de reconocer que poker nos resulta atractivo en sí mismo. Nos gusta jugar el juego, resolver los problemas que se nos presentan, buscar la solución óptima en cada situación y, en suma, demostrar nuestra habilidad en las mesas.

Sabemos, además, que vivir del poker tiene sus ventajas, tales como la posibilidad de organizar nuestros horarios y de ganar dinero desde casa, y también que fomenta el desarrollo de destrezas y habilidades que resultan valiosas para la vida misma, tales como la concentración, el pensamiento lógico, el análisis probabilístico, la disciplina, la adaptación y re-adaptación en función de las características de cada oponente, la habilidad para realizar planes consistentes pero al mismo tiempo lo suficientemente flexibles como para ajustarse a las distintas situaciones, etc. Lo que pretendo afirmar es que dedicamos el esfuerzo necesario para progresar en el mundo del poker porque nos gusta el juego, y es por este motivo que invertimos tiempo en aprender, en analizar, comentar y discutir manos, en ver videos y leer artículos y libros sobre poker, y en charlar con otros jugadores sobre distintos aspectos del juego. En síntesis: quienes hemos decidido emprender este camino lo hicimos, antes que nada, porque el poker nos resulta apasionante y eso justifica todos los esfuerzos.

Y tú, ¿qué tal ves el poker como medio de vida? Deja tu opinión en los comentarios, y cuéntanos que te ha parecido el artículo de leonmar.