Actualizado el 27 Feb 26 por

La columna de Dukeuriel

Los jugadores de World of Warcraft tienen disponible una mascota para sus personajes a partir del nivel 10. Quienes hayan jugado a Los Sims habrán podido asistir al lanzamiento de una versión especial con mascotas. Y los jugadores de poker... ¿qué? ¿no tenemos mascota?

  editorial  


¿Quién nos espera en casa moviendo la colita? ¿Quién nos acompaña en nuestras aventuras y desventuras en las mesas? Bueno, para mí no es un 'quién', sino un 'qué' : Los bonos.

Nos acompañan desde el primer día, desde los primeros 50$ + 100$ de PokerStrategy. A poco que nos vayamos moviendo no nos faltarán bonos y bonos que nos acompañen día a día, meneando el rabo para levantarnos una sonrisa cada vez que liberamos algún tramo. Nos hacen la vida más fácil, nos libran del agobio que supone el stress cuando las cosas no van bien.

El ejecutivo agresivo, desquiciado tras veinte juntas en un mismo día,
cansado de apagar fuegos aquí y allá, de ver cómo sus comisiones para
este mes no serán nuevamente como había previsto, llega a casa y al
menos consigue un momento de felicidad cuando Rufus lo recibe lleno de
agitación. No importa ya lo que haya pasado en la oficina, mañana será
otro día.

El jugador de póquer, tras algunas malas sesiones a lo largo de la
semana, encuentra su consuelo, su "borrón y cuenta nueva", cuando ve
que ha conseguido liberar más que lo perdido en las
mesas. El bono le ayuda psicológicamente, le permite afrontar la
varianza de una manera descafeinada, suave y con vaselina, para que no
duela.

El mundo de los bonos es variado, aunque menos que el de las mascotas.
Normalmente pueden distinguirse tres especies fundamentales de bono:

Por una parte tenemos los bonos que se liberan en pequeños tramos, comparables a tener una pecera. Conforme uno va liberando porciones, se va llenando la pecera, y al final se consigue, felizmente, un colorido surtido tropical que incrementa nuestro bankroll.
Aquellos que tengáis peces como mascota, quizá desconozcáis un mito que tiene que ver con éstos, el Feng Shui y la mala suerte. Por internet se puede leer que el Feng Shui dice que los peces atraen a la mala suerte. ¡Sí, amigos! ¡Que los fishes son los causantes de nuestra mala suerte! Pero lo que el Feng Shui realmente sostiene es que el agua induce un ambiente de paz y tranquilidad en ciertas zonas del hogar, por lo que se recomienda la instalación de fuentes o acuarios en estos lugares. Sin embargo, si no se mantiene un acuario en buenas condiciones de higiene, sus peces morirán, dando lugar a un trágico suceso para nosotros, tal y como nos sucede tras cualquier aparición de la "mala suerte", una tragedia. Entonces, podemos concluir que lo que realmente trae mala suerte es cuidar mal a los peces, no tenerlos. Así que... ¡ya sabéis! ¡Tratad bien a los fishes!

Por otra parte, podemos comparar los bonos que se liberan "todo junto" (curioso... ¿por qué 'todo junto' se escribe separado y 'separado' se escribe todo junto?) con un perro... pongamos que raza Boxer. Una que otra tarde de domingo, tu fiel amigo te proporciona unos momentos de felicidad, jugueteando en el parque bajo un sol de primavera; pero el resto de días tienes que sacarlo a pasear bajo la lluvia y recoger en una bolsa sus enormes cag...
Con este tipo de bono sucede algo parecido. Cuando conseguimos liberarlo en su totalidad, disfrutamos de un momento de felicidad. Pero mientras estamos jugando para conseguir los puntos necesarios, podemos cagarla bien y hacer que al final no compense tanto.

Y ya por último, podemos hablar de un tipo especial de bono: El rakeback. El rakeback es como un gato callejero "contratado" en una casa de campo. Él está ahí, sin pedir mucho, sin hacernos cambiar nuestros hábitos de vida. No tenemos que sacarlo de paseo y apenas come algunas sobras de nuestra propia comida. No tenemos que jugar más horas ni más mesas. A cambio, vamos notando un paulatino descenso en la población de ratones que amenazaba nuestro granero, y cuando echamos la vista atrás a final de mes, vemos que la cantidad de ratones que se ha zampado nuestro amiguito es importante, como lo es también lo que nos corresponde en concepto de rakeback.

En fin, cada uno tendrá sus preferencias en materia de mascotas y bonos. A mí me gustan los perros, pero creo que los gatos callejeros del rakeback son lo que mejor se adapta a mis necesidades en las mesas.

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