Actualizado el 13 Mar 26 por

El engaño (I) - Bases sobre el engaño

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» ENSAYO

 

Fundamentos del engaño (Deception)

by MiiWiin

La decepción es uno de los principios básicos del póker. En
este artículo me gustaría mencionar el sentido y las bases de la
decepcion y por qúe es tan importante.

Primeramente citaré a David Sklansky en "Fundamental Theorem of Poker“:
„…Cada vez que los adversarios juegan sus manos de manera diferente a
como lo hubieran hecho si pudieran ver tus cartas, tú ganas; y cada vez
que juegan sus manos del mismo modo que hubieran jugado si pudieran ver
tus cartas, pierdes."
[1]

Alguien que domina el estándar de juego generalmente
intenta jugar sin ningún ademán extraño. Apuesta o sube con manos fuertes para
maximizar valor y pasa o se retira con manos débiles porque no quiere invertir
demasiado dinero en un bote que probablemente no gane.

No es necesario argumentar contra este tipo de juego, pero
Sklansky encuentra defectos en el hecho de que te conviertes en predecible
(leible). Alguien que siempre sube o apuesta con manos fuertes y pasa o se
retira con manos débiles, simplemente se hace predecible. Antes o después
mostrarás tus cartas pudiéndose aplicar entonces la afirmación de Sklansky.

Nuestros adversarios serán entonces capaces de leer
nuestro juego. Determinarán nuestro rango y ajustarán su juego a él. No sabrán
con exactitud nuestra mano pero sabrán
que clases de manos solemos jugar. A largo plazo, se aproximarán más a tu rango
real de manos y cometerán menos errores.

Esto es molesto. Nuestros adversarios deberían cometer
errores. Ello asegura que obtengamos beneficios. Nos aprovechamos de cualquier
error de nuestros adversarios. Por otro lado, nuestros errores cuestan dinero.
Pero tan pronto como permitamos lecturas de nuestro juego, nuestros adversarios
no cometerán demasiados errores.

En este punto, otra cita de David Sklansky:"los
errores de tus adversarios son oportunidades rentables. Los buenos jugadores de
no limit tratan de ganar la batalla de los errores."[2]

Ahora tenemos que considerar cómo beneficiarnos del
engaño. Debemos despistar y confundir al adversario. Y no debemos ser leibles.
Nuestro propósito es tentar a nuestro adversario a cometer errores y evitar los
nuestros.

Pero también podemos considerar situaciones que
demandan juego estándar. Algunas veces podemos incluso dar una pista sobre
nuestra mano y aun así obtener beneficios porque en algunas situaciones debes
proteger tu mano si piensas por ejemplo que juegas contra un proyecto lo que
posiblemente se complete con otra carta.

Básicamente
tenemos que considerar tres puntos si queremos decidir si debemos jugar despistando
o de forma directa (estándar).

1.

Primeramente,
las habilidades de nuestros oponentes:
¿Es capaz nuestro adversario de determinar nuestro rango?. ¿Deberíamos
despistarlo? Contra jugadores débiles, especialmente contra calling stations,
deberías preferir el juego directo. Contra ellos apuesta en cada calle.

No tiene
sentido figurar que se tiene una mano fuerte si tu adversario no está
interesado en tus cartas ni en tu juego. Él estará concentrado en su propia
mano y no realizará más errores si tratamos de hacer movimientos especiales
para despistar.

Pero ¿Qué hay de los adversarios sólidos? ¿Cómo jugamos contra alguien muy
agresivo y que analiza tu juego? En este caso sí deberías intentar hacerte
impredecible. Esta clase de jugador podría no entender nuestra estrategia
completamente, así que él aun cometerá errores enfrentándose a adversarios
fuertes, que ajustan su juego, entonces debemos empezar a pensar en engañar.

2.

Segundo, el valor del bote: Cuanto mayor sea el
bote, más importante se hace engañar. El fold equity se reduce y todos los
tipos de jugador jugarán preferiblemente
sus cartas en lugar de estimar las de sus oponentes. Hay sólo dos formas
posibles de jugar en un bote grande. Tiraremos manos débiles que probablemente
pierdan si se mantienen sin mejorar y jugaremos manos fuertes agresivamente,
con objeto de maximizar valor y protejerlo.

Los botes más pequeños se pueden jugar haciendo uso
de más trucos. Puedes tratar de ganar un bote con una mano débil. Si eres capaz
de robar pequeños botes en el momento adecuado, acabarán sumando una cantidad
considerable. Además serás ilegible, lo que sin duda debería ser tu objetivo.
Robar botes pequeños con manos débiles tiene un efecto positivo sobre tu imagen.
Ocasionalmente algún adversario no creerá que llevas una mano fuerte y jugará
un bote grande contra nuestra mejor mano.

3.

El tercer
asunto importante es el número de
adversarios
: Engañar nos ayuda a hacer nuestras manos ilegibles. Puedes
hacerlo con éxito heads-up, pero un número creciente de adversarios disminuye
el fold equity, lo que es necesario si queremos aparentar una mano fuerte.
¿Quién quiere hacer check/raise con un proyecto de color débil en un bote de
cinco jugadores?

Contra muchos adversarios deberíamos optar por el
juego directo estándar. Podemos apostar manos fuertes y tirar las débiles.

 

» RESUMEN
Tenemos que
considerar en cada mano si es menjor engañar o si sería mejor jugar de manera
directa. Para ello, nuestros adversarios son decisivos: Contra muchos jugadores
en una mano, especialmente jugadores débiles, deberías preferentemente tirar
las manos débiles y evitar movimientos raros. Un bote grande tiene el mismo
efecto, te dará la pocas oportunidades de echar a los adversarios fuera de la
mano.

Pero engañar
puede ser una gran ventaja si jugamos botes pequeños contra adversarios
fuertes, especialmente en heads-up o botes con tres jugadores. Corremos una
cortina sobre nuestras manos causando caros errores a nuestros oponentes.

Como punto
final cito a David Sklansky sobre "pensamiento inverso":

"Algunas veces puede ser
incluso el mejor engaño jugar de manera
directa, puesto que especialmente los jugadores fuertes, asumirán que estas
faroleando."
[3]

Fuente:
[1]-[3] "The Theory of Poker", David Sklansky, p. 63-69