Los jugadores españoles nos despedimos de otra sala de poker, TitanBet nos dice adios.
Debemos agradecer a nuestros políticos y su insondable avaricia por nuestro capital esta despedida. Es un día triste para la libertad.
Nos impiden jugar contra jugadores del resto del mundo limitándonos el mercado y nuestra libertad.
Unos tipos que no saben lo que es una gestión adecuada de bankroll (baste mirar que cada cosa que gestionan tiene deficit), son los encargados de decirnos lo qué es el juego responsable.
En fin, diré hasta luego a TitanBet. Tengo esperanza en que un día seremos libres de volver a jugar con quien nos de la gana, sea de dónde sea, juegue desde dónde le de la gana y sea súbdito tributario del estado que le haya tocado en suerte.