Neuropsicología del poker (4): motivación y aprendizaje
Introducción
En este artículo
- Los mecanismos del proceso de aprendizaje
- Qué influye en tu motivación y cómo lo hace
- Por qué la mejora constante es más importante que los objetivos a corto plazo
“La vida está repleta de obstáculos ilusorios”. Grant Frazier probablemente no se refería a tu camino en el poker cuando dijo estas palabras, pero se pueden aplicar perfectamente al poker. De hecho, son extremadamente relevantes para tus metas como jugador de poker. Tu camino a la fama y fortuna como jugador de poker está plagado de problemas emocionales y cosas impredecibles... pero todo lo que vale la pena suele ser así.
Sea lo que sea que quieras conseguir como jugador de poker, es casi seguro que puedes obtenerlo. Aunque el futuro que te imagines sea algo borroso y demasiado difícil, puedes lograrlo. Afina tu percepción y concentración, y empieza a dibujar una línea (tanto práctica como conceptual) hacia tus objetivos. Lo que aprenderás te motivará y con algo de esfuerzo... vale, un montón de esfuerzo, tus metas se harán realidad.
El proceso de aprendizaje
¿Por dónde empezamos? Tu cerebro aprende de muchas formas distintas. El propio aprendizaje es algo muy difícil de definir fisiológicamente, ya que está compuesto por muchos procesos distintos que trabajan juntos. Como ya sabes, los procesos cerebrales no operan de una forma exclusiva: colaboran juntos y forman sensaciones y comportamientos que podemos definir. En el proceso de aprendizaje hay un par de mecanismos en particular que influyen mucho en tu poker. El primero tiene que ver con lo que yo llamo como el "neutransmisor del poker": la dopamina.
Recordarás de la tercera parte que una región subcortical llamada ganglios basales, tiene una gran relevancia en la actividad dopaminérgica del cerebro. Ciertos procesos en esta región, que juegan un papel muy importante en el aprendizaje del poker, utilizan este neutransmisor. Los niveles de dopamina se ven afectados por lo receptivo que sea tu cerebro a las recompensas. Este proceso de aprendizaje en tres pasos comienza cuando te encuentras con un estímulo, lo que te provoca una respuesta y termina con la recompensa que recibes de dicha respuesta. Puede que esto te ayude a entenderlo mejor:
Estímulo-> Respuesta -> Recompensa = Influencia en los niveles de dopamina
La naturaleza de la influencia de la dopamina depende de la recompensa. La dopamina aumenta cuando recibes un gran resultado inesperado y desciende cuando es un resultado pésimo (e inesperado). Cuando más cerca esté el resultado a lo que esperabas, más débil será la influencia en los niveles de dopamina: algo que es muy simple, pero importantísimo en tu carrera en el poker.
Digamos que estás empezando en el poker (aunque estos principios se aplican a todos los jugadores, ya que siempre hay más que aprender y cosas por hacer) y acabas de aprender a jugar. Qué jugadas son las correctas y cuáles son las que te harán perder dinero a la larga, son todavía misterios para ti.
Tu cerebro está listo para recibir conocimientos. Es un estado excelente. Al igual que un recién nacido que descubre el mundo que le rodea, lo que aprendas en esta fase es extremadamente importante, ya que formará las bases de un montón de comportamientos y percepciones posteriores.
Bueno, cojamos a este jugador de poker hipotético que acaba de empezar a aprender y digamos que comienza su carrera jugando en lugar de estudiando. Después de todo, estudiar es aburrido y jugar es divertido. Es probable que tenga una comprensión básica de los principios del juego preflop y algunas jugadas generales rentables postflop, pero más allá de eso, apenas sabe nada sobre las herramientas necesarias para tomar decisiones en las mesas.
Cuando este jugador hace una jugada y consigue de forma inesperada una gran recompensa (en esta fase la mayoría de los resultaos deberían ser inesperados, ya que las expectativas no se basan en información real), los niveles de dopamina ascienden y los ganglios basales comienzan el proceso de establecer unos principios aprendidos basados en la respuesta. Si la jugada ha sido una que a la larga será rentable de forma indiscutible, el resultado es muy positivo. Sin embargo, si la jugada no era rentable (y de hecho era una jugada pésima), entonces este proceso de aprendizaje inicial le causará al jugador muchos problemas en el futuro.
Como el jugador está aprendiendo de esta forma (jugando y dejando que su cerebro responda a los resultados), sus expectativas se basarán en dichos resultados. En realidad, lo que un nuevo jugador debería hacer, bueno, lo que debería hacer cualquier jugador, es tener expectativas basadas en una forma de jugar realmente rentable. Por eso es extremadamente importante que los jugadores que empiezan pasen más tiempo estudiando que jugando, y después ir aumentando las horas de juego y reduciendo el tiempo de estudio.
Tampoco hay que pasarse y ver el aprendizaje inicial como algo que hará que a la larga triunfes o te hundas en el poker.
Las conexiones sinápticas que se forman se pueden fortalecer, pero también debilitar. En otras palabras: lo que aprendes puedes "desaprenderlo" o reaprenderlo. Sin embargo, aquí lo importante es que las expectativas iniciales de este proceso de aprendizaje formaran lazos sinápticos fuertes, que más tarde pueden ser difíciles de cambiar. Considerando que trabajas en resultados a largo plazo, ¿por qué no empezar a mejorar dicha realidad ahora mismo?
En una actividad como el poker online, que puede ser muy rápida y depender de procesos y tomas de decisiones automatizadas, empezar aprendiendo mal puede ser todo un problema. Esto hace que jugar menos mesas y no entrar en el modo piloto automático tenga aún más ventajas. Cuanto más automatizado sea tu juego, más dependerás de las expectativas creadas, y algunas pueden ser erróneas. Cuando juegas en menos mesas, tienes más posibilidades de pensar en lo que has aprendido y además de paso cambiar los lazos entra las sinapsis.
Una característica de los fish, que hace que sigan siéndolo, es su falta de interés por aprender las jugadas correctas. Muchos regulares asumen que los fish son meramente mentes disfuncionales, humanos "más bobos" que no saben cómo jugar al poker porque no son lo bastante listos. Esto puede que sea cierto para algunos. Sin embargo, para ser más precisos hay que decir que los fish están menos interesados en aprender las jugadas correctas, ya sea por su interés por gamblear o su falta de interés por el valor de las apuestas. Sea cuál sea la razón, puede que hayas visto a fish (por lo general los que ves más a menudo) que se adaptan al estado de las partidas que juegan y que cada vez cuesta más jugar contra ellos. Tampoco llegan al punto de que jugar contra ellos deja de ser rentable, siguen cometiendo grandes errores, pero aprenden a adaptarse a la forma de jugar de los regulares y a menudo pueden tomar decisiones que te meterán en problemas (¡o incluso te harán perder dinero!) si no te adaptas a ellos.
Un jugador profesional de poker de éxito sigue trabajando lejos de las mesas y creando nuevas expectativas en esta fase de adaptación y reaprendizaje de su carrera. Un fish se limita a seguir formando expectativas basadas en el juego, aumentando su potencial de llegar a conclusiones erróneas gracias al péndulo de expectativas de la vida.
Motivación
En un artículo anterior ya vimos cómo una región subcortical llamada el hipocampo juega un papel importante en la memoria. También juega un gran papel en el proceso de aprendizaje. El hipocampo y el aprendizaje en el córtex no necesitan una recompensa para crear el recuerdo de lo aprendido. Solo hace falta el propio estímulo. Cuando estudias el poker, estás creando mecanismos de aprendizaje en el hipocampo, que pueden guiar e influir mejor en el aprendizaje con la dopamina cuando estés en las mesas. Esta clase de aprendizaje es vital para formar una guía de recuerdos que sean precisos a largo plazo (asumiendo que el material de estudio y sus conclusiones son correctas).
¿Qué tiene todo esto que ver con tu motivación? Lo que te motiva es la recompensa. Lo que puedes ganar o perder pueden motivar tu comportamiento. Cómo aprendes, qué aprendes y cómo procesas dicha información puede influir en tu percepción de la recompensa potencial y tu motivación.
Un ejemplo rápido: supongamos que un jugador de poker nuevo comienza jugando mucho y estudiando poco. Las conclusiones que obtenga probablemente le llevarán a cometer errores a largo plazo y se transformarán rápidamente en una fuerza desmotivadora. Si un jugador nuevo estudia mucho y juega poco, aunque rinda poco mientras juegue, en el futuro es más probable que tenga éxito, ya que podrá jugar de una forma adecuada a largo plazo.
Concéntrate en tus estudios y en progresar en lugar de en intentar obtener resultados rápidos tiene otros beneficios. Ya has leído que las recompensas inesperadas pueden ayudarte en tu proceso de aprendizaje, pero es que además pueden aumentar tu motivación. Algo muy comprobado es que cuando aumenta tu anticipación de un resultado, tu motivación disminuye.
Desde el punto de vista fisiológico, esto es bastante obvio. Cuanto más cerca estén tus expectativas de los resultados reales, menos dopamina se libera. Como ya sabes, cuanto menos dopamina se libera, más se reduce la actividad en los lóbulos frontales y dispones de menos energía física. Los lóbulos frontales te ayudan a imaginar el futuro y motivarte mediante el pensamiento y planificación racionales. Además, tus expectativas de recompensa influyen en tu motivación.
En el fondo, todos jugamos al poker por el dinero. Da igual lo que te empuja a jugar o la razón número tres o siete: siempre es un factor motivante. Por lo general, un deseo supremo de dinero tiene el potencial de reducir tu motivación. Se cree que, en general, la gente desea subconscientemente que sus esfuerzos tengan una motivación intrínseca. Esto significa que te sentirás más motivado si el deseo surge del interior, en lugar del mundo exterior. Tener auténtico interés en algo significa que estarás más motivado para progresar, algo que en principio parece bastante sencillo.
El problema surge cuando tenemos en cuenta otra realidad: al parecer las compensaciones externas pueden minar la motivación intrínseca ya que se vuelven más anticipadas. Puede que hayas visto historias en la televisión o escuchado anécdotas de individuos con talento y pasión que perdieron el interés o la motivación por su arte a medida que sus recompensas se iban volviendo más anticipadas. Este fenómeno no es una fuerza binaria, la fuerza de la influencia tiene varios grados y depende de la persona y otros factores. Hay algunos principios importantes que deberías aprender de estas conclusiones: cuanto más auténtico sea tu interés, más motivado estarás. Cuanta más atención prestes a la recompensa extrínseca y más previsible se vuelva ésta, más probable es que tu motivación disminuya.
Parece algo contradictorio. Empezar a ganar mucho dinero en el poker sin duda te motivará bastante, pero esto puede durar poco y hace falta mucha disciplina, entre otras cosas, para seguir trabajando tanto como deberías. Cuando parezca que tu comportamiento está más controlado desde el exterior, empezarás a experimentar el efecto de la sobrejustificación. Cuando empiezas a obtener recompensas externas por cosas que ya habías disfrutado antes, tu motivación intrínseca se reduce y empiezas a sentir que la actividad la controlan más desde el exterior. Esto no significa necesariamente que tu motivación descenderá, pero puede empezar a minar tu interés en la actividad.
Otro ejemplo de esta relación es el efecto de justificación insuficiente. Consiste en que el mayor motivador es el menor incentivo capaz de producir una reacción. La motivación tiene más posibilidades de mantenerse y ser auténtica si la recompensa no es ni demasiado pequeña, ni demasiado grande. Esto puede interponerse en tus metas como jugador de poker. Después de todo, quieres obtener lo máximo de los niveles más altos, lo que equivale a grandes ganancias. Puedes superar esta inconsistencia psicológica entre tu cerebro y tu juego examinando por qué se produce este fenómeno.
Cuando se te obliga a tener dos pensamientos inconsistentes en tu cabeza, la tensión que se crea puede aliviarse alterando tu percepción, comportamiento o ambos. Es lo que se llama disonancia cognitiva y surge por culpa de un efecto de justificación insuficiente. Cuando la recompensa no es lo bastante alta, tu cerebro tiene que alterar su percepción de por qué está realizando la acción. En lugar de estar motivado externamente, algo imposible ya que la recompensa externa es insuficiente, tu cerebro se convence a sí mismo de que las razones son internas. Una actividad que de otra forma no se disfrutaría, puede superarse con motivación gracias a este principio. Tu cerebro se adapta muy bien, siempre encontrará una forma.
Bueno, ¿pero cómo puedes usar esta información para motivarte a ti mismo? Recapitulemos: la motivación extrínseca no es tan fuerte como la intrínseca. Cuando tu comportamiento parezca controlado por fuerzas externas, en este caso el dinero, estarás menos motivado intrínsecamente. El dinero puede seguir motivándote pero no será una motivación tan fuerte, en especial si empiezas a acumular más dinero del que necesitas.
Una de las formas que tiene tu cerebro de superar este último punto es hacerte gastar el dinero, para motivarte a conseguir más. Cuando el dinero se convierte en la principal motivación, puede surgir una influencia aún más negativa que una motivación intrínseca reducida: el dinero puede convertirse en la herramienta que influya totalmente en tu comportamiento. Una forma de mitigar la discrepancia entre el efecto de justificación insuficiente y querer maximizar los beneficios, es interiorizar la motivación cambiando tu enfoque.
Varios estudios han mostrado que cuando los sujetos están motivados por recompensas que premian el progreso en lugar de los resultados, la motivación aumenta, es decir: la motivación intrínseca crece. Los sujetos que reciben recompensas por su resultado como indicación de su progreso, como aprender que cada vez se vuelven más y más hábiles en la actividad, están más motivados para continuar. Ésta es otra de las razones por las que aprender y mejorar es más importante que la línea de resultados de tu gráfica. Progresar debería ser un fin en sí mismo y centrar toda tu atención. Si lo haces, no solo acabarás ganando dinero, conservarás tu motivación y tus resultados serán más consistentes.
Conclusión
Juegas al poker para hacer dinero, esto es una realidad. También juegas por el desafío, por el ejercicio mental y la competición. Cuanto más estudias y trabajas en tu juego, tus posibilidades de mejorar en todas estas áreas aumentan. Si te centras solo en el dinero, puedes tener éxito. Sin embargo, puede que lo tengas más fácil (y obtengas más éxito) si eliminas el dinero como objetivo principal. Los japoneses tienen una palabra muy importante: "kaizen". Significa mejorar constantemente. ¿Cuándo fue la última vez que pensaste en mejorar solo por el placer de hacerlo?



