Los tells en el poker en vivo
Introducción
En este artículo
- Qué son los tells
- Qué tipos de tells existen
- Cómo detectarlos en la mesa y aprovecharlos en tu favor
En el póquer, entender y dominar las
estrategias
es vital para obtener beneficios a largo plazo. No
obstante, un jugador avanzado no se limita a aplicar dichas estrategias
y a mejorar sus conocimientos
técnicos si quiere sacarle buenos rendimientos al
póquer, sino que además se preocupa de estar por encima de sus
adversarios desde el punto de vista psicológico. Por lo tanto, logrará
maximizar sus
beneficios si consigue ponerse en el lugar de sus rivales y adaptar su
juego al de éstos.
Esta superioridad psicológica es
especialmente
útil en el póquer en vivo. Al contrario que en el póquer en
línea, donde el adversario se esconde tras una "máscara virtual", en el
póquer en vivo los jugadores, de carne y hueso, se encuentran sentados
unos enfrente de otros. Una buena forma de averiguar las intenciones de
nuestro rival y descubrir qué es lo que le pasa por la cabeza es
teniendo en cuenta los tells.
Definición y tipos de tells
En inglés, "to tell (sth. about somebody)" significa "contar algo (sobre alguien), informar de algo (sobre alguien)".
Un "tell" es cualquier reacción de un jugador que permite sacar conclusiones sobre su mano.
Por regla general, podemos dividir los tells en:
- Tells inconscientes de jugadores que no sienten que los están observando.
- Tells conscientes de jugadores que fingen algo que no es cierto.
Para poder descubrir los tells de tus adversarios y sacarles todo el partido deberías interiorizar esta regla básica:
| IMPORTANTE | |
| ¡FÍJATE EN TUS RIVALES, NO EN TUS CARTAS! | |
Esta norma cobra especial importancia en ciertos momentos, como por
ejemplo cuando se reparten las cartas de inicio o cuando se destapan
las cartas comunitarias. Tus cartas no cambian, sin embargo, las
emociones de tus adversarios con respecto a su mano, sí.
La primera impresión que nos da un adversario puede considerarse ya el primer tell.
La forma de ser de una persona se refleja a menudo en su forma de jugar.
Por ejemplo, los jugadores que tienen las pilas de fichas bien
ordenadas actúan normalmente de forma conservadora. En cambio, aquéllos
que tienen todas las fichas en un montón jugarán probablemente de forma selectiva y agresiva.
Son muchos los jugadores que, sin querer, acaban revelando la
fuerza de su mano a través de la postura corporal. De este modo, un
cambio de postura, como el que se produce al inclinar nuestro cuerpo
hacia adelante
de forma inconsciente y con cierta tensión, puede indicar que tenemos
una mano fuerte. En cambio, una mano débil se manifestará
frecuentemente con una menor tensión corporal, perceptible,
por ejemplo, a través de unos hombros relajados.
Se suele decir que el nerviosismo en el juego es síntoma de farol.
No obstante, en muchos casos es evidente que mostrarse
intranquilo es sinónimo de tener una mano fuerte. Sea como fuere, el
nerviosismo es un tell que nos da mucha información sobre el juego de nuestro rival.
Hay gente que opina
que fingir estar nervioso cuando realmente se está tranquilo es muy
complicado, mientras que hay otros que afirman que el jugador que hace
un farol debería dar la impresión de superioridad y de tranquilidad. De ahí que los jugadores que han de tomar una decisión difícil intenten controlar sus nervios, por ejemplo, cogiéndose con fuerza las dos manos.
Si a un jugador le llega una excelente carta en el river y
empieza de repente a temblar, esta reacción no indica en absoluto que
la situación le es adversa, sino más bien se trata de una forma de
liberar la
tensión acumulada a lo largo del juego. Precisamente, en la misma
situación, los jugadores
inexpertos suelen meter todas las fichas en el centro de la mesa
con sus manos temblorosas y sudadas en señal de alivio. ¡Así que no les hagas el favor de igualar!
Además, muchos jugadores ponen de manifiesto una especie de tics nerviosos. Por ejemplo, tamborilean con los dedos, balancean la pierna por debajo de la mesa, "juguetean" con sus fichas. Si alguien apuesta y, después de haber estado todo el rato "jugueteando" con
sus fichas, deja de hacerlo inmediatamente al ver que un adversario
echa mano de las suyas, éste es un claro gesto inconsciente de que
acaba de hacer un farol y de que se siente incómodo. En caso de llevar
una mano fuerte, los jugadores suelen prestarles a sus adversarios
menos atención y continúan repitiendo los tics.
Los jugadores que se enfrentan a una mano que significa mucho para
ellos están tensos. Automáticamente, en estos casos, aumenta la
secreción de
adrenalina, se agarrotan los músculos, se dilatan las pupilas, se
acelera el ritmo cardíaco, aparece una sensación de sequedad en la
garganta y cambia el tono de la voz. No es casualidad que muchos
jugadores lleven
jerseys de capucha, pues lo hacen para disimular que tienen las venas
del cuello hinchadas por la tensión. Lo difícil será determinar si ese
tipo
de reacciones se deben a una mano fuerte o a una mano débil.
Normalmente, aunque cuando
tenemos una mano basura intentamos ocultar la tensión que ello nos
provoca, lamentablemente muchas veces acabamos mostrando todo lo
contrario.
La respiración de un jugador es un tell que nos ofrece
muchísima información. Un cambio en la respiración es algo que no se
puede fingir. Cuanto más cerca estés de tu adversario, más provecho
podrás sacarle a este tell. Respirar superficialmente o intentar evitar una respiración acelerada puede ser síntoma de tener una mano débil.
Los
jugadores que han hecho un farol lo intentarán todo para que la situación
parezca lo más normal posible, con la intención de provocar el "efecto call" en sus adversarios. El "efecto call"
consiste en hacer cualquier cosa para que un adversario iguale. Sobre
todo son los jugadores inexpertos las "víctimas" del "efecto call". Les encanta llegar al showdown
y buscan en sus adversarios cualquier señal que les pueda servir de
excusa para ello. La mayoría de las veces su decisión dependerá más
de su propio ego que de la fuerza de su mano. Por lo tanto, casi
todos los jugadores que han hecho un farol actuarán instintivamente
con tranquilidad y, a ser posible, con discreción.
El hecho de que alguien se tape la boca con la mano, la mayoría de
las veces significa que tiene una mano débil, por lo con este gesto está intentando
ocultar sus emociones, ya que no quiere revelar una mentira que podría leerse en
su cara. Lo mismo ocurre con un jugador que no puede mirar a los ojos
por miedo a que éstos le delaten.
Posiblemente éste sea el tell inconsciente más valioso. Si
un jugador mira sus fichas brevemente y aparta la
vista en seguida, eso significa que quiere apostar. Aunque pudiera
parecer que mirar fugazmente las fichas del rival tenga un significado
distinto,
en realidad significa lo mismo. Lo importante es que,
al hacerlo, el jugador no se
sienta observado.
Éste es un tell muy fiable en el caso de principiantes. Consiste en mirar rápida e inconscientemente la propia mano.
Si, por ejemplo, el flop trae tres corazones y nuestro
inexperto contrincante mira sus cartas varias veces, eso
querrá decir que existe una elevada probabilidad de que no tenga ningún
color.
Normalmente, los principiantes no suelen darse cuenta de los palos que
trae su mano en el caso de que sean distintos. Por el contrario, sí que
se fijarán en las cartas exactas y en el palo que tienen si todas las
cartas son del mismo palo. Por eso, del ejemplo anterior deducimos que
el jugador tendrá, como mucho, un corazón.
Si un adversario se muestra muy amable con nosotros tras una apuesta, es muy probable que nos haya hecho un farol. No quiere que nos veamos envueltos en un enfrentamiento personal, sino que nos concentremos en nuestras cartas.
Por el contrario, cuando un jugador que hasta ese momento era simpático
se vuelve poco amable de la noche a la mañana, probablemente, el cambio
de conducta se deba a que quiere que igualemos su apuesta.
Otro tell es la sonrisa.
Alguien que intenta permanecer serio y a continuación, de forma
involuntaria, suelta una sonrisa, tiene, con mucha seguridad, un
monstruo. Un jugador que sonríe de forma natural tiene, normalmente, una
buena mano. En cambio, si alguien se esfuerza para que su sonrisa
parezca natural, eso indica que su mano es más bien mala.
Custodiar la propia mano como si de un tesoro se tratara es algo
que muchos jugadores hacen por instinto cuando tienen una buena mano
inicial. Su patrón de conducta es mirar sus cartas, taparlas
rápidamente y protegerlas con las manos.
Los jugadores inexpertos que muestran su mano a compañeros
o amigos varias veces en el transcurso de una partida lo hacen porque
tienen, con casi toda
seguridad, una mano fuerte. Esta conducta se debe a dos motivos: el
primero es
la intención del jugador en cuestión de demostrar que juega bien, por
lo que sólo lo hará cuando tenga una mano buena, probablemente una mano
hecha, que hasta dicho jugador poco experimentado habrá sido capaz reconocer. El segundo es intentar que aquél al que le enseña las cartas pueda detectar un farol.
Cuando alguien mira su mano e
inmediatamente después apuesta, esto indica, en caso de principiantes,
que su jugada es sincera. La mayoría de jugadores se toman su tiempo
antes de hacer un farol, al fin y al cabo tiene que dar la sensación de que la jugada ha sido meditada. Además evitan cualquier comportamiento extraño para no despertar ninguna desconfianza en sus adversarios.
A menudo, los jugadores que han hecho un farol tienen tendencia a
agarrar su vaso inmediatamente después de hacerlo. Aunque esta conducta
parezca muy normal, en realidad no debería pasarnos desapercibida.
También se pueden sacar conclusiones de la fuerza de la mano
de un jugador teniendo en cuenta su forma de fumar. Así pues, si un
jugador, de forma
inconsciente, suelta el humo formando una gran nube, esto indica que
tiene una mano fuerte, por lo que a este jugador le dará igual tanto si
igualamos como si no. No obstante, si un jugador expulsa el humo de
forma discreta, será más bien porque está haciendo un farol. De todas
formas, este tell es bastante impreciso, por lo que deberíamos, a ser posible, buscarle el sentido sólo en combinación con otros.
La forma en que alguien pone sus fichas en el centro de la mesa
también puede revelarnos algo sobre su mano. Si un jugador lleva una mano
fuerte y quiere inducir a sus adversarios a que igualen, éste no va a
hacer mucho espectáculo, más bien preferirá ser discreto. No querrá asustar a nadie, así que, o bien no dirá
nada, o bien será sutil al desvelar el valor de sus fichas.
Distinto es el caso de un jugador que lleva una mano débil, pues en
la mayoría de los casos apostará con optimismo y autoridad. ¿Este
comportamiento no parece algo ilógico, dado que un jugador que hace un
farol evita siempre llamar la atención, para no ser descubierto? Pues
no, esta manera de actuar resulta bastante comprensible, ya que
mientras dure el momento efímero de la apuesta intentará echar a su
adversario de la mano con técnicas de intimidación. Sólo después se preocupará por parecer discreto.
Otra señal es jugar con las fichas de forma exagerada. Alguien que no
pare de mover las fichas en dirección a su adversario, e incluso llegue
a lanzárselas, probablemente lo haga con intención de intimidarlo.
Otros indicios claros son, por ejemplo, estirar el antebrazo o separar
de forma exagerada las puntas de los dedos.
Doyle Brunson incluye, en su legendario libro Super System, una cita muy instructiva de Mike Caro que se puede traducir como sigue:
"La mayoría de personas no pueden vivir como quieren. Cuando eran niños, tenían que hacer los deberes, cosa que odiaban, [...]
Cuando son adultos, tienen que tratar a gente a la que no aguantan,
tienen que aparentar que todo está bien cuando se sienten miserables,
se comportan como si lo tuvieran todo bajo control cuando realmente se
sienten inseguros y están muertos de miedo." 1
Estas personas son actores. Dicen ser una persona que en realidad no
son. En la mesa de póquer actúan de forma totalmente instintiva bajo el
lema: "Si no finjo ser otra persona, los demás acabarán descubriendo mi
verdadero yo".
Por eso, cuando tengan una mano fuerte fingirán que es débil, y viceversa. El principio de "fuerte significa débil y débil significa fuerte" ("strong means weak and weak means strong" en inglés) se cumple a la perfección en la mayoría de jugadores.
Nuestra meta será siempre averiguar si nuestro rival está actuando o
no. Si consideramos que sí, primero tendremos que determinar qué es lo
que pretende, y entonces hacer lo contrario.
Está claro que averiguarlo no es fácil, pero existen dos premisas muy
fiables que, por regla general, deben cumplirse siempre para poder afirmar que nuestro adversario está fingiendo:
- Nuestro rival se siente observado.
- Nuestra decisión le importa a nuestro rival.
Si nuestro rival quiere aparentar que tiene una mano débil,
entonces, por ejemplo, suspirará, se encogerá de hombros, cavilará
durante un rato, en definitiva, hará todo lo posible por mostrar
desinterés. Normalmente, los jugadores que fingen tener una mano débil,
suelen tener una mano fuerte, y lo que hacen es intentar, mediante
trucos, arrastrar a sus adversarios a que igualen o incluso a que
suban la apuesta.
Por regla general, alguien que mientras juega aparta la vista de forma
consciente, suele ser peligroso. Se comporta como si la mano le trajera
sin cuidado, para con ello provocar la reacción de su rival.
Especialmente esto ocurre con mucha frecuencia cuando se reparte el flop. Mirar el flop de pasada y en seguida apartar la vista es un claro indicio de la fuerza de la mano un jugador.
Este tell nos lo podemos encontrar de muchas formas
distintas. Por ejemplo, los jugadores inexpertos tienden a exagerar sus
acciones, y otro tipo de jugadores hacen como si fuesen a tirar la mano cuando no es todavía su turno, todo ello para fingir que tienen una mano débil.
La mayoría de jugadores toman su decisión en muy pocos segundos. Si, en
cambio, alguien piensa durante mucho rato para, después de todo, subir
con mucha fuerza, su intención no es otra que la de aparentar que le ha
costado mucho tomar esa decisión. Normalmente, podremos acabar
deduciendo que tiene una mano muy fuerte o incluso un monstruo.
Si
conseguimos sacar partido de las situaciones en que nuestro adversario
finge tener una mano débil, podremos evitar perder muchísimo dinero.
No obstante, todavía mucho más rentable, aunque también más arriesgado,
es descubrir cuándo nuestro rival está fingiendo tener una mano fuerte.
Interpretar el tell de forma correcta e igualar la apuesta con
valentía puede hacer que ganemos partidas que ni se nos había pasado
por la cabeza que podíamos ganar.
Los jugadores con
manos fuertes nos inducen a meter fichas en el centro de la mesa. En
cambio, los jugadores con manos débiles intentan evitar justamente
esto. A continuación te proponemos los mejores tells que se emplean para ocultar las manos débiles:
Si alguien agarra las fichas cuando es el turno de otro jugador,
su intención es la de intimidarlo. No obstante, si un jugador juega
continuamente tocando las fichas y deja de tocarlas de repente
cuando es el turno de un adversario, ésa será una señal de
verdadera fuerza en la mano.
Los jugadores que miran tan fijamente a sus rivales que parece que
los atraviesen con la mirada no suelen ser muy peligrosos. La actitud del
que da a entender "Estoy observando todos tus movimientos, así que ojo
con lo que haces" suele ser un síntoma de tener una mano débil.
Si un jugador mira durante mucho tiempo sus cartas de inicio o las
cartas comunitarias, es porque, en la mayoría de los casos, tiene una
mano débil. Si, tras mirarlas durante un buen rato, al final apuesta,
probablemente nos esté haciendo un farol.
Un tell muy poderoso es el de un jugador que mira una y otra
vez su mano inicial tras la apuesta de un rival, y después echa mano de
sus fichas. De aquí se puede deducir que dicho jugador va a hacer un
farol.
Los
jugadores que llevan una mano muy fuerte esperan que su rival iguale
hasta el final. Sin embargo, si su adversario se precipita a concluir
la partida, por ejemplo diciendo: „Ya, voy a mostrar mis cartas también" o exigiendo el bote para sí, es una señal clara de que tiene una mano débil.
Lamentablemente, el significado de los tells no es siempre tan evidente como nos gustaría. A menudo nos encontraremos con varios tells al mismo tiempo. En el caso de que todos coincidan en cuanto al significado, nos será mucho más fácil tomar decisiones.
Por ejemplo, si alguien mira sus cartas sólo un momento, después las tapa y las protege
con sus manos, acto seguido lanza una mirada a sus fichas y luego hace como que
contempla su vaso como aburrido, implica que su mano será fuerte o muy
fuerte.
Lo complicado es cuando los tells se contradicen. Pero
incluso para este problema tenemos una solución, ya que normalmente los
jugadores son conscientes sólo de una parte de sus acciones, no de
todas. Intenta averiguar cuál de los tells es fingido y haz lo contrario de lo que el jugador persigue con él.
Un jugador se pone las cartas en la mano derecha y está a punto de tirarlas. De forma casi imperceptible, la mano izquierda va a parar a sus fichas. ¿Qué tell es consciente, y cuál es inconsciente? ¿Está fingiendo tener una mano fuerte o una mano débil?
Con la actitud de querer tirar las cartas, el jugador intenta aparentar que tiene una mano débil, por lo que éste es el tell consciente. Quiere que percibamos la vulnerabilidad de su mano. En cambio, el hecho de agarrar las fichas es una acción inconsciente, que revela su verdadera intención.
Observas a un jugador al que todavía no le toca jugar. Percibes que
intenta apartarse de su adversario, aunque sus ojos examinan a su rival
y a la pila de fichas de éste.
Aunque el adversario interpretará ese lenguaje corporal como indicativo de una
mano débil, lo que no ha notado es que los ojos del otro
jugador han desvelado la verdadera intención de éste.
Los tells como truco
De los ejemplos de arriba podemos deducir que la mayoría de las
veces los jugadores fingen tener una mano débil cuando es fuerte, y
viceversa. La cosa se complica cuando nos enfrentamos a jugadores
expertos que saben exactamente qué significa cada tell. En ese
caso, éstos utilizarán sus conocimientos contra nosotros. Un buen
ejemplo para ilustrar lo que acabamos de decir es el de Eli Elezra que,
viendo que el flop traía tres cartas del mismo palo, miró su mano repetidas veces, aunque ya sabía de antemano que había ligado su color.
Si algún jugador, de forma consciente, quiere aparentar tener una mano
débil y en realidad la tiene, lo hace para desconcertarnos. Este
comportamiento, contrario a lo que esperamos, se llama "conducta inversa". Los jugadores experimentados incluso llegan a razonar a la "inversa inversa" y a la "inversa inversa inversa". En este caso, todo gira en torno a la pregunta: "¿Él piensa, que yo pienso (que él piensa lo que yo pienso, etc.)?"
Manos de ejemplo
A continuación se explican tres famosas manos en las que los tells han jugado un papel muy importante. En la primera se desenmascara la falsa vulnerabilidad de una mano.
En la segunda no sólo queda clara la diferencia entre el póquer en vivo
y el póquer en línea, sino que también se demuestra lo rentable que
puede llegar a ser descubrir cuándo se está fingiendo la fuerza de una mano. Por último, en la tercera mano se confirma que la interpretación correcta de un tell también puede hacer que tomemos una decisión errónea.
En un torneo No-Limit del WSOP 2004, Anni Duke subió con fuerza con TT. Entonces, Greg Raymer fue all-in. Tras esta acción de su adversario, Anni lo observó durante un buen rato y al final descubrió un tell muy claro: con su actitud, Greg le había revelado a Anni que tenía una mano fuerte y que quería inducirla a igualar su apuesta.
Las probabilidades de Anni con respecto al bote eran de 3:1; si se
enfrentaba a una pareja más alta tendría una probabilidad de 1:4 de
estar por detrás. Después de reflexionar mucho, al final tiró su mano.
Greg se retiró poco después, y fue entonces cuando le confesó a Anni que tenía KK, y la
felicitó por haber tomado una decisión magnífica al abandonar. Anni
Duke acabó ganando el torneo, así como un premio de 2,4 millones de
dólares.
Durante el WSOP 2005, Mike
Matusow, conocido como "La boca", descubrió un tell muy
fuerte de su adversario, Dustin Woolf. Aunque este último tenía muy
poca experiencia en el póquer en vivo, era una leyenda del póquer en
línea con beneficios millonarios.
Contrariamente a lo que ocurre en el póquer en vivo, en el póquer en
línea nadie te observa. Esta circunstancia supuestamente había de
llevar a Dustin a la perdición.
Mike pudo observar que Dustin lanzaba sus fichas al centro de la mesa
de forma enérgica cuando tenía una mano fuerte, y que, cuando ésta era
débil, se limitaba a poner sus fichas en el medio con sutileza,
diciendo: "Subo". Mike pudo sacar provecho de este tell en la mano que mencionamos a continuación:
Después de que tanto Mike Matusow, con Q

jugador igualaran una apuesta de 10.000$, Dustin Woolf subió a 80,000$
y metió sus fichas en el centro con mucha cautela, diciendo: "Subo".
En vez de ganar directamente resubiendo a 100.000$, Mike
decidió darle a su rival la posibilidad de volver a hacer un farol. El flop (K-10-4)
le dio a Mike la posibilidad de ligar un OESD. Dustin apostó, de nuevo
muy sutilmente, la cantidad de 250.000$, y dijo: "Apuesto". Mike quería
darle a Dustin otra posibilidad para que hiciese otro farol e igualó la
apuesta de Dustin. El turn trajo un 6, Dustin pasó y Mike fue all-in.
Dustin tiró su mano de forma implacable, con lo que Mike pudo aumentar su
pila de fichas de forma considerable gracias a haber aprovechado con
maestría el tell de su adversario.
Otra mano famosa es la que se jugó en el Abierto Alemán de Póquer,
patrocinado por PartyPoker, cara a cara entre un preciado miembro de
PokerStrategy, Morgoth, y Soraya Homam:
Soraya Homam subió con AQ yendo casi all-in. Morgoth tenía QQ y manifestó que, en caso de call, iría all-in. No obstante, Soraya entendió sólo la expresión "all-in"
e igualó rápidamente la presunta subida. El malentendido se acabó
disipando, no obstante, Morgoth estaba confundido. Tras reflexionar un
buen rato, acabó al final tirando su pareja de reinas.
Homam había igualado el all-in de Morgoth sin vacilar, supuestamente porque debía de estar muy convencida de que tenía una mano muy fuerte. La
pregunta que se había planteado Morgoth era la siguiente: ¿Qué manos
considera fuertes Soraya en esta situación?
Seguramente que los espectadores no entendieron la decisión de Morgoth.
Él había situado a Soraya en AA, KK o AK, por lo que contra este rango
de manos su
QQ hubiera sido algo insignificante. Es por eso que Morgoth acabó
tirando sus cartas, en un intento por derrotar posteriormente a Soraya
con las fichas
que le quedaban, lo que al final consiguió. Con este ejemplo vemos que
a veces un tell puede llevarnos a tomar una decisión incorrecta desde el punto de vista objetivo.
Conclusión
Sobre todo en el primer y en el segundo ejemplo el tell no es el factor decisivo, sino más bien la pregunta:
- "¿Qué manos considera fuertes mi rival?"
Así como:
- "¿Qué manos considera débiles mi rival?"
Aunque los tells son un método eficaz para reunir información, no deberíamos basar nuestro juego únicamente en los tells.
Pueden sernos de gran ayuda para ponernos en el lugar de nuestros
adversarios, aunque son sólo una parte del puzzle que todo buen jugador
de póquer va montando mentalmente con todas las decisiones que toma.
La clave para jugar con calidad y tener mucho éxito en el póquer en
vivo está en dominar las estrategias, en interpretar los tells y en ponerse en el lugar del adversario.