El juego cara a cara en el flop: Movimientos estándares
1. Introducción
En una partida de mesa corta en la que participan de tres a seis jugadores, es muy frecuente que en el flop sólo queden dos jugadores activos. Esta situación, conocida como "juego cara a cara", es
especialmente crítica para los principiantes, ya que muchos
jugadores (más adelante veremos que hasta nosotros lo hacemos) tienden a
hacer muchos faroles y a jugar de forma muy agresiva. Por lo tanto,
conviene que nos ocupemos de esta cuestión con detenimiento.
A continuación examinaremos de forma detallada las diferentes
situaciones que pueden darse. Podremos distinguir la situación ante la que nos encontramos atendiendo a tres criterios:
- El tamaño del bote: ¿Ha habido alguna subida antes del flop?
-
La posición: ¿Jugamos fuera de posición (OoP) o con
posición (IP)? Jugar "fuera de posición" significa ser de los primeros
en actuar en una ronda de apuestas; jugar "con posición" es justamente
lo contrario, es decir, ser de los últimos. -
La iniciativa: ¿Hemos sido el agresor antes del flop? (El "agresor" es el último jugador que apostó, y es el que lleva la iniciativa).
Ahora procederemos de la siguiente manera: primero decidimos si se
trata de un bote no subido (es decir, si no ha subido nadie antes del flop).
Después, en caso de estar ante un bote no subido, lo primero será
determinar si jugamos fuera de posición, y, por lo tanto, somos los
primeros en actuar. Si tenemos un bote subido la situación se complica
un poco, y en ese caso lo primero que habremos de tener en cuenta es
quién ha subido antes del flop, si nuestro rival o nosotros mismos. Lo siguiente será definir nuestra posición en la mesa.
Esto conlleva seis posibles combinaciones en el flop:
-
Bote no subido, OoP
-
Bote no subido, IP
-
Bote subido, el agresor es nuestro adversario, OoP
-
Bote subido, el agresor es nuestro adversario, IP
-
Bote subido, el agresor somos nosotros, OoP
-
Bote subido, el agresor somos nosotros, IP
Antes de empezar a analizar por separado estas seis posibilidades,
haremos una serie de observaciones básicas sobre la estrategia del
juego, con el objetivo de dejar claro cuáles son las características comunes y cuáles las diferenciadoras de los distintos patrones de apuestas.
No obstante, este artículo sólo pretende ser una primera aproximación.
Aquí te explicaremos con detenimiento los patrones de apuestas estándares,
que ofrecen a los jugadores avanzados infinidad de posibilidades de
perfeccionar su propio juego.
En el juego cara a cara (esto es, cuando dos jugadores juegan el uno contra el otro) en el flop, ser capaz de evaluar correctamente la relación entre la propia mano, el flop,
el rango de manos de nuestro adversario, y su patrón de apuestas, todo
ello desde el punto de vista de nuestra imagen en la mesa, es lo que
distingue a los jugadores buenos de los no tan buenos. En este punto sólo podemos
ofrecer unas pautas orientativas, que corresponden a unos patrones concretos
estándares que podemos estudiar y aplicar a nuestro juego. De este
modo obtendremos una primera orientación, que nos ayudará dentro de esta compleja
temática.
2. Observaciones básicas
2.1. Valor de la mano en el flop
Lógicamente, la primera pregunta que debemos hacernos es la siguiente: ¿Qué hemos ligado en el flop? Para ello dividiremos las posibles respuestas en tres categorías:
- Hemos ligado (tenemos una mano hecha).
- Tenemos un proyecto fuerte.
- No hemos ligado nada.
1. Hemos ligado (tenemos una mano hecha)
Lo primero es reflexionar sobre el significado de la expresión "hemos
ligado". Si jugamos cara a cara, una pareja máxima se considerará
una mano fuerte. Incluso una pareja media o baja podría sernos útil. Lo
que siempre tenemos que pensar es qué puede tener nuestro adversario.
¿Ha subido? ¿En qué posición juega? ¿Juega pocas o muchas manos? ¿Cuál
es la probabilidad de que también haya ligado? Como vemos, se trata de
situar a nuestro adversario en un rango de manos determinado.
Un jugador que suba en posición inicial y juegue pocas manos tendrá una mano distinta a la de un jugador que iguale desde la ciega grande la subida de otro que esté en posición final. Por lo tanto, determinar si hemos ligado o no es bastante relativo, ya que para hacerlo sin equivocarnos nos hace falta mucha experiencia. En lo sucesivo, con "mano hecha" nos referimos a las situaciones en que pensamos que llevamos la delantera.
2. Tenemos un proyecto fuerte
Se puede decir que tenemos un proyecto fuerte cuando contamos como mínimo con 8 outs, es decir, por ejemplo un OESD, un proyecto de color o incluso un proyecto de escalera interna con cartas superiores.
Es importante que, si queremos hacer un semifarol, el proyecto que
tengamos sea bastante fuerte, porque al fin y al cabo estamos
aparentando algo que todavía no tenemos. Si no tenemos suficientes outs, entonces nuestro semifarol perderá toda su fuerza.
3. No hemos ligado nada
Para el resto de manos diremos que no hemos ligado nada.
Como ya hemos mencionado anteriormente, la línea que separa los
conceptos de "ligado" y "no ligado" es bastante difusa. Decidir si
podemos seguir igualando o no con estas manos depende de los outs. La cuestión de bajo qué condiciones podemos o debemos hacer un farol con
ellas (aquí también entra la apuesta de
continuación) se abordará más adelante.
| Pregunta 1: ¿Jugando cara a cara, a qué categoría pertenece una pareja formada por una de las cartas iniciales y la más baja de las cartas comunitarias (bottom pair)? a) A una mano hecha b) A un proyecto fuerte c) A un flop en el que no hemos ligado nada Pregunta 2: ¿Jugando cara a cara, a qué categoría pertenece un proyecto de escalera interna? |
2.2. Equilibrar los patrones de apuestas
Bueno, y ahora, ¿cómo deberíamos actuar en el flop? Lo primero que podríamos hacer
sería lo siguiente: apostar y subir con buenas
manos, y, en caso de tener una mano mala, pasar o, según nuestras
probabilidades con relación al bote, igualar o incluso retirarnos. Esta
manera de proceder puede tener varios inconvenientes:
-
Ahuyenta inmediatamente a los jugadores que tienden a hacer faroles.
-
Minimiza el valor de los proyectos fuertes.
-
Nos hace tremendamente predecibles, lo que es, probablemente, el punto más importante.
1.
Ahuyenta inmediatamente a los jugadores que tienden a hacer faroles
Si nuestro adversario tiende a hacer faroles no deberíamos
asustarlo. Nos conviene que siga haciéndolos tranquilamente hasta que
las apuestas sean más caras, ya que esto aumentará nuestros beneficios.
2.
Minimiza el valor de los proyectos fuertes
Con un proyecto fuerte se puede decir que ya nos "pertenece" una parte
importante del bote. Por ejemplo, si tenemos un OESD o un proyecto de
color nos corresponde 1/3 del bote. Ahora se nos plantea la pregunta de
si podemos hacer algo más por conseguir este porcentaje
del bote. Si apostamos o subimos en unas situaciones determinadas con un proyecto fuerte, estamos creando la llamada "foldequity", es decir, la
posibilidad de que nuestro adversario se retire teniendo una mano hecha
(débil) y aun llevando la delantera al suponer (erróneamente) que nosotros tenemos
una mano mejor que la suya.
Esta retirada de nuestro adversario es un error, ya que abandona
teniendo la mejor mano. No obstante, a veces incluso puede llegar a ser
la opción más acertada,
ya que en realidad no puede valorar si es él quien lleva la delantera
y, si la llevase, tampoco podría calcular qué probabilidad habría de que
siguiese
llevándola. Cuando jugamos un proyecto fuerte de forma tan agresiva, se
dice que estamos haciendo un semifarol: "farol", porque todavía existen
bastantes probabilidades de que en ese momento tengamos la peor mano,
y, por lo tanto, de ir por detrás de nuestro adversario; y "semi", porque contamos con muchos outs para que nuestra mano acabe siendo la vencedora.
El semifarol es un arma muy poderosa, que puede ser hasta más barata de
lo que pensamos. Hay jugadores que prefieren esforzarse y comprobar una
y otra vez el ejemplo de abajo. Y
en realidad vale la pena, porque facilita la comprensión de toda esta estrategia. Sin embargo, hay otros a los que les basta con tomar nota del resultado.
Con un semifarol podemos ganar por dos vías distintas: la que más
nos gusta es que nuestro adversario se retire, ya que así nos allana el
terreno. En cambio, si iguala nuestra apuesta, gracias a que tenemos un proyecto muy fuerte, todavía contaremos con muchos outs
para completar nuestro proyecto. El mero hecho de que nos planteemos si vale
la pena hacer otra apuesta o no indica que la mejor opción es igualar. La
acción correcta que debemos llevar a cabo ante esta situación depende de nuestro adversario y va
ligada a cálculos matemáticos extremadamente complejos (ver sección Fixed Limit de
nuestro foro), aunque en la práctica nos bastará con efectuar unos cálculos aproximados.
|
Supongamos, por ejemplo, que somos la ciega grande e igualamos una subida,
Siguiendo con nuestro ejemplo, de las 5,5 SB del bote nos "pertenecen"
La relación entre la parte adicional del bote por la que estamos
Como habrás podido observar, estos cálculos son muy |
Por lo tanto, el hecho de que proporcionalmente se necesite muy poca foldequity demuestra la enorme fuerza del
semifarol. En comparación con los beneficios, los costes adicionales
son relativamente escasos, y eso es gracias a la cantidad de outs que tenemos. Si modificamos los
parámetros del ejemplo, nos daremos cuenta en seguida de que cuantos
más outs tengamos, con menos frecuencia tendrá que retirarse nuestro adversario. Dicho de otra forma: cuanto mayor sea la foldequity de nuestro adversario, menos outs necesitaremos.
No obstante, no hay que olvidar dos cosas: la primera es que nuestro
adversario no tiene que retirarse muy a menudo para que nuestro
semifarol tenga +EV. La segunda es que, de todas formas, hacer un
semifarol sólo tiene sentido cuando sepamos que existe alguna posibilidad de que nuestro adversario se retire, puesto que una parte de las expectativas de ganancias se basa en ese hecho.
Si nuestro adversario lo iguala todo, entonces nuestro semifarol tendrá
-EV, pero, cuando tengamos una mano hecha, esta tendencia de nuestro rival hará que nos embolsemos todavía más.
3.
Nos hace tremendamente predecibles
No obstante, el mayor inconveniente del supuesto de arriba es que,
si nuestro adversario se diese cuenta de la estrategia que estamos
utilizando, podría sacar mucho provecho. Sería casi como si le
estuviésemos permitiendo que viese nuestras cartas. Sabría
perfectamente en qué punto está y adaptaría su forma de jugar a la
nuestra, lo que significa que no cometería prácticamente ni un error. Teniendo en cuenta que en el póquer los beneficios se obtienen prácticamente gracias a los errores de los
rivales, la estrategia que hemos seguido tendría unos resultados
nefastos.
Por lo tanto, nuestro afán debe ser encontrar patrones de apuestas que le
resulten ambiguos a nuestro rival. Esto le hará cometer más errores, lo
que es maravilloso, ¡porque es así como obtendremos beneficios!
Este razonamiento está en consonancia con la idea que hemos descrito anteriormente de que hemos de tratar las manos hechas
y los proyectos fuertes del mismo modo. Si lo hacemos, nuestro
adversario ya no podrá diferenciar nuestro patrón de apuestas, no sabrá
si se enfrenta a una mano hecha o a un proyecto y tendrá que afrontar decisiones difíciles.
Las ventajas del semifarol se han explicado más arriba. Ahora vamos a
analizar la situación desde el punto de vista de nuestro adversario
(conocido generalmente como "villano"): el villano sube, el héroe
iguala desde la ciega grande (bote = 4,5 SB), quizá el villano sólo tenga en el flop cartas superiores, quizá sólo tenga un as, entonces el héroe hace check/raise (pasar y subir),
por lo que pasa para luego subir la apuesta del rival (bote = 7,5 SB).
El villano "sabe" que el héroe elegirá este patrón de apuestas, tanto si tiene
una mano hecha, como si tiene un proyecto. Si el héroe lleva una mano hecha y el villano está por detrás, éste tendrá como máximo 4 o 5 outs descontados (por ejemplo, si el héroe tiene un set, el villano puede acabar siendo reverse dominated, ya que los outs del villano puedan completar otros proyectos del héroe, por ejemplo, si el héroe tiene una pareja y un proyecto de escalera interna, etc.)
En cambio, si el villano lleva la delantera, entonces "sabrá" que el héroe tiene un proyecto fuerte, lo que significa que tendrá una equity sólo de 2/3, aproximadamente. Si es en el river cuando el villano averigua que está por detrás del héroe, esto le puede resultar carísimo. Si calculamos nuestras "probabilidades reales" para este supuesto, esto es, la cantidad que tendremos que pagar hasta el river en relación con las ganancias que esperamos obtener, veremos que podríamos empezar a pensar en retirarnos. Al analizar el semifarol hemos visto que esta situación no tiene por qué darse muy a menudo. Así pues, lo que hemos de hacer es tratar del mismo modo las manos hechas y los proyectos fuertes.
El hecho de tratar del mismo modo los proyectos y las manos hechas se conoce como
"equilibrio", y nuestro cometido es equilibrar los patrones de apuestas.
| Pregunta 3: ¿Por qué es conveniente dar el mismo trato a las manos hechas que a los proyectos cuando jugamos cara a cara? a) Ese equilibrio no tiene ningún sentido, ya que de todas formas el villano no adaptará su forma de jugar a la nuestra. b) Gracias a este equilibrio le será más difícil a nuestro adversario adoptar una estrategia correcta, ya que no sabrá en qué punto se encuentra. c) Porque tiene un +EV. Pregunta 4: ¿Qué afirmación es correcta? |
2.3. Aumento de la foldequity
La foldequity, concepto que
hemos definido en el apartado 2.2., no sólo se origina por medio de un
semifarol, sino por ejemplo también mediante subidas antes del flop.
El agresor pone a su adversario bajo presión cuando le anuncia que
tiene una mano (relativamente) fuerte, y, con ello, ya ha conseguido uno de sus objetivos, puesto que un adversario bajo presión
puede cometer errores.
El agresor debería aumentar la foldequity existente mediante una apuesta de continuación (una apuesta de farol que se hace para seguir llevando la iniciativa) en el flop.
Llevar la iniciativa es también muy importante desde el punto de vista
psicológico. Después de todo, sólo podemos ganar el bote antes del showdown si
apostamos. Si pasamos no estamos animando a nuestro rival a que
abandone. El juego agresivo es inherente a los jugadores con éxito.
No obstante, para evitar cualquier malentendido, escucha con atención:
apostar y subir continuamente sin sentido con la única intención de
incitar a nuestro adversario a que se retire es totalmente
contraproducente y muy caro. Es evidente que haciendo faroles de forma
ocasional podemos echar del juego a rivales que lleven la delantera.
Todo aquél que nunca haya tirado una mano mejor, debería empezar a plantearse que juega
demasiadas manos.
Pero, si abusamos de esta estrategia, nuestros rivales nos
descubrirán y nos penalizarán muy rápidamente. Crear foldequity es bueno, pero no es sensato hacerlo a cualquier precio (¡No hay que tentar a la suerte!).
2.4. La relación costes/beneficios
Lógicamente, nuestro
objetivo es, por una parte, maximizar el beneficio de las manos hechas,
con las que llevamos la delantera; y, por otra, crear la mayor foldequity posible
al menor precio con los proyectos que muy probablemente estén por detrás de la mano de
nuestro rival. Si nuestro adversario es el agresor, no
obtendremos mucho con una donkbet (este término inglés proviene de la combinación de donkey [burro] y bet [apuesta], y así se denomina a una apuesta inesperada de alguien que no lleva la iniciativa) en el flop.
Si nuestro adversario se retira, habríamos obtenido 1 SB más en el caso de que hubiésemos hecho check/raise a su apuesta de continuación. Si iguala, no sabremos, si lo hace
pensando que está por detrás o porque no quiere subir hasta el turn.
Si sube, puede ser porque tiene una mano fuerte, o porque quiere
obtener una carta gratis, o porque piensa que nuestra apuesta es un
farol y quiere penalizarnos.
Su reacción no nos ofrece otro tipo de información (excepto si se retira, lógicamente). Cabe destacar que no conseguimos foldequity. Por eso, el patrón de apuestas check/raise en el flop, bet (apostar) en el turn es claramente más efectivo. Por una parte, obtenemos más beneficio de las manos más débiles, y por otra parte, hacer bet en el turn tras un check/raise en el flop genera claramente más foldequity que hacer donkbet en el turn después de hacer call (igualar) en el flop. Pero esto no significa que hacer donkbet sea siempre ineficaz. En las secciones para jugadores avanzados se describirán situaciones en las que puede ser útil usar este tipo de
apuesta, pero éstas no se encuentran dentro de los patrones de apuestas
estándares que se abordan en este artículo.
| Pregunta 5: ¿Generalmente, cómo conseguimos foldequity? a) Jugando de forma pasiva. b) Haciendo trampas. c) Jugando de forma agresiva. Pregunta 6: ¿Generalmente, para qué utilizamos los patrones de apuestas estándares? |
3. Patrones de apuestas estándares
Los patrones de apuestas que analizaremos a continuación, y
que aplicaremos de forma estándar, se basan en las observaciones y en las estrategias que hemos tenido en cuenta en el apartado 2.
3.1.
Bote no subido, OoP
La tabla de manos iniciales nos dice que cuando jugamos cara a cara
contra otro adversario siempre hemos de subir o retirarnos en
cualquier posición, excepto en la ciega grande. Por eso, la situación
"bote no subido, OoP" sólo puede darse si alguien ha subido delante de nosotros y nosotros
hemos pasado estando en la ciega grande.
En esta situación deberíamos siempre apostar, independientemente de la mano que
tengamos. Nuestro adversario tan sólo tiene que retirarse en algo más
de 1/3 de los casos para que nuestra apuesta sea rentable (en 3 casos
invertiremos 3 SB, tras nuestra apuesta hay 3 SB en el bote, así que con que
ganemos el bote una media de algo más de 1/3 de los casos, ya tenemos
+EV).
Como el tamaño del bote es tan pequeño, a nuestro adversario
casi nunca le valdrá la pena luchar por conseguirlo. Con casi toda
seguridad tirará su mano en más de 1/3 de los casos, porque en la ciega
grande podemos tener todas las manos posibles, por lo que podríamos haber ligado con cualquier flop, sea como fuere.
¿Cómo seguiremos? Si nuestro adversario iguala y en el turn nuestra mano ya no vale nada, entonces deberíamos hacer check/fold (pasar y retirarnos).
Si, en cambio, nos permite jugabilidad (si se trata de una mano hecha o
de un proyecto), entonces deberíamos volver a apostar en el turn.
Si nuestro adversario sube en el flop y nosotros no
tenemos nada, entonces ya podemos retirarnos. Si, por el contrario,
tenemos una mano buena que nos permite jugabilidad (una mano hecha o un proyecto fuerte), en ese
caso lógicamente deberíamos subir de nuevo y apostar en el turn, a fin de tomar la iniciativa. Como vemos, tratamos del mismo modo los proyectos que las manos hechas
3.2.
Bote no subido, IP
Esta situación sólo se nos presentará cuando nuestro adversario iguale antes que nosotros. Si pasa en el flop,
deberíamos apostar siempre (comparar con el apartado 3.1.) Si
apuesta, lógicamente nos retiraremos con cualquier mano que no nos permita jugabilidad. En caso
contrario, igualaremos en el flop y sólo subiremos si nuestro adversario vuelve a apostar en el turn. Así sacaremos más beneficio de las manos hechas y, con proyectos, aumentará la probabilidad de que nuestro rival se retire. Si tenemos cartas superiores o proyectos con la misma cantidad de outs, podemos igualar una vez en el flop. Si en el turn nuestra mano no experimenta ninguna mejoría, podemos empezar a despedirnos de ella.
3.3.
Bote subido, el agresor es nuestro adversario, OoP
Esta situación se da cuando nuestro adversario resube una subida por nuestra parte
o cuando igualamos una subida desde la ciega grande. Aquí seguiremos el
patrón de apuestas que hemos descrito en el apartado 2.4., esto es,
hacer check/fold con manos basura; en caso de manos hechas y
proyectos, pasar primero (ya que esperamos que el agresor apueste), y después subir la apuesta de nuestro rival. Este patrón de apuestas se llama también "check/raise". Después deberíamos apostar en el turn en la mayoría de los casos. Llegados a este punto, deberíamos sopesar la probabilidad que hay de que nuestro adversario también haya ligado algo en la mesa, ya que, después de todo, él ha sido el agresor antes del flop.
Por eso, situaremos a nuestro adversario en un rango de manos
determinado y compararemos este rango con la propia mano y con las cartas sobre
la mesa.
3.4.
Bote subido, el agresor es nuestro adversario, IP
Esto
suele ocurrir cuando subimos y después la ciega pequeña o la grande
vuelven a subir. De nuevo aquí se puede aplicar la regla de que
deberíamos retirarnos si no tenemos nada. Sin embargo, si tenemos una
mano buena que nos permita jugabilidad, según las consideraciones del apartado 2.4., sería válido aplicar el
patrón de apuestas call en el flop, raise en el turn, es decir, igualar en el flop para después subir en el turn.
¡Pero cuidado! Nuestro adversario, OoP, ha mostrado mucha fuerza antes del flop.
Especialmente las manos hechas sí que deberían ser bastante más fuertes
que por ejemplo en el apartado 3.1. De ahí que con proyectos medios y
manos hechas deberíamos más bien igualar teniendo en cuenta las probabilidades y los outs, ya que cada vez será menos viable que podamos echar de la mano a nuestro adversario subiendo de farol en el turn. Sencillamente es bastante probable que tenga una buena mano, de la que no se querrá desprender.
3.5.
Bote subido, el agresor somos nosotros, OoP
Esto sucede cuando subimos y detrás de nosotros nuestro adversario iguala las ciegas.
En este caso, deberíamos siempre hacer una apuesta de continuación, aun
cuando no hayamos ligado nada. La probabilidad de que nuestro rival
tampoco haya ligado nada no es pequeña. Si no apostamos, él tampoco
podrá retirarse.
Si nuestro adversario sube, en caso de tener nosotros una mano fuerte (mano hecha o proyecto), deberíamos volver a subir inmediatamente
y apostar de nuevo en el turn. A menudo nuestro rival habrá intentado, en cierto sentido,
obtener una carta gratis mediante un semifarol para ahorrarse dinero. Pero, de todas formas, esta carta acabará resultándole incluso más cara y nosotros seguiremos llevando la iniciativa. En cambio, si no tenemos ningún proyecto fuerte o pocos outs, entonces sólo igualaremos y haremos check/fold en caso de que nuestra mano no haya mejorado en el turn.
Si nuestro adversario sólo iguala la apuesta en el flop y nosotros tenemos una buena mano, lógicamente apostaremos de nuevo en el turn. No obstante, si sólo tenemos una mano mediocre y la mesa permite hacer proyectos, podemos tener problemas.
Si apostamos de nuevo y nuestro rival sube, tendremos que
valorar qué significa esta subida. Si sólo suele subir con manos muy
fuertes, no pasa nada, podemos retirarnos. Pero, ¿qué ocurre si sigue el patrón de apuestas que hemos mencionado en el apartado 3.4.? Pues que podrá tener tanto una mano fuerte como un proyecto, de modo que no nos será tan fácil retirarnos.
Aquí entramos en terreno pantanoso, ya que se nos plantean cuestiones complicadas que no podemos abordar ahora mismo. Generalizando, podríamos decir que deberíamos igualar sólo cuando tengamos manos fuertes (de pareja máxima en adelante), y con proyectos deberíamos tener en cuenta las probabilidades y los outs. No obstante, si en esta situación nos retiramos de la mano con
demasiada frecuencia, nuestros adversarios se darán cuenta y nos
ganaremos, en un futuro, las subidas permanentes de nuestros rivales en estas
situaciones.
En vez de apostar en el turn, en esta calle podríamos considerar el patrón de apuestas check/call (pasar e igualar).
No obstante, el riesgo que corremos es que nuestro adversario pueda
obtener una carta gratis. Ante esta situación, ser capaz de tomar una
decisión correcta en la mayoría de los casos exige mucha experiencia.
El juego OoP no es precisamente fácil y el póquer es un juego de
información incompleta.
3.6.
Bote subido, el agresor somos nosotros, IP
Esta situación se da siempre que conseguimos aislar con éxito a nuestro rival. Si éste pasa, deberíamos efectuar siempre una apuesta de continuación. Si nuestro adversario nos hace check/raise, lo más sensato es que nos retiremos siempre que tengamos manos basura. Lo mismo sirve para cuando nos hace donkbet. Con manos que nos permitan jugabilidad, tales como cartas superiores o proyectos con el mismo número de outs, deberíamos igualar una vez en el flop, y si en el turn nuestra mano no mejora, deberíamos evitar oponer resistencia.
Con manos hechas fuertes y proyectos fuertes en el flop deberíamos sólo igualar. En el turn habremos de pensar si nuestra mano es lo suficientemente fuerte como para subir, ya sea como semifarol (¿Contamos con outs suficientes, y con probabilidades de que nuestro adversario se retire?), o para conseguir que el tamaño del bote aumente. Ya que nuestro rival ha mostrado fuerza a pesar de nuestra reacción antes del flop
(y de ahí que no se quiera desprender tan fácilmente de su mano), en el
caso de que juguemos con proyectos habremos de considerar las tres
opciones: retirarnos, igualar o subir.
| Pregunta 7: ¿Cuál debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en caso de estar frente a un bote no subido? a) Check/raise en el flop, independientemente de lo que tengamos. b) Bet en el flop, independientemente de lo que tengamos. c) Bet en el flop con una mano hecha, check/call en el flop con un proyecto, check/fold con una mano basura. Pregunta 8: ¿Cuál debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote subido, el agresor es nuestro adversario, IP"? a) Raise en el flop, bet en el turn con una mano buena, fold en el flop con una mano basura. b) Raise en el flop, check-behind en el turn con una mano buena, fold en el flop con una mano basura. c) Call en el flop, raise en el turn con una mano buena, fold en el flop con una mano basura. Pregunta 9: ¿Cuál debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote subido, el agresor es nuestro adversario, OoP"? Pregunta 10: ¿Cuál debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote subido, el agresor somos nosotros, OoP"? Pregunta 11: ¿Cuál debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote subido, el agresor somos nosotros, IP"? |
4. Desviaciones de los patrones de apuestas estándares
4.1. No hay que desviarse del patrón de apuestas estándar sin razones fundadas
Los patrones de apuestas estándares propuestos en el apartado 3 tienen más de un significado, por lo que a nuestro adversario no le será fácil evaluarlos, incluso aunque conozca nuestros hábitos de apuestas. Las desviaciones del tipo "antes del flop me limito a igualar aunque tenga AA, a fin de variar mi forma de jugar" son, en todo caso, más bien perjudiciales. Por eso, al menos en la fase inicial, no deberíamos desviarnos del patrón de apuestas estándar.
Por ejemplo, es contraproducente renunciar permanentemente a la apuesta de continuación
cuando tenemos un monstruo. Primero, porque es
sospechoso: como la apuesta de continuación es totalmente estándar,
renunciar a ella ya le está advirtiendo a nuestro adversario de que
tenemos una mano fuerte. En
segundo lugar, un rival atento se dará cuenta de que al hacer una
apuesta de continuación le estamos anunciando que nuestra mano no es
especialmente fuerte. Por último, perdemos beneficios, en el caso de que nuestro rival también haya ligado algo.
En el apartado 3.5. ha quedado claro lo conveniente que es ajustar nuestro juego al de nuestro rival, y hemos visto que, en el caso de jugadores avanzados, hay muchas opciones que se pueden y se deben utilizar para equilibrar nuestras apuestas. No obstante, al menos por ahora deberíamos simplemente limitarnos a utilizar los patrones de apuestas estándares.
4.2. Maníacos y calling stations
Una razón fundada que justifica el que nos desviemos de los patrones de
apuestas estándares es jugar contra maníacos ("yo sólo necesito el
botón 'subir'") y contra calling stations
("para mí no existe ni la opción de retirarse ni la de subir"),
ya que con ellos los semifaroles no funcionan. No se genera suficiente foldequity.
El valor de los semifaroles radica en que, de vez en cuando, el
adversario también pueda retirarse, así que si no lo hace, hacer
semifaroles no es rentable.
Los maníacos y los calling stations casi nunca se retiran. De los maníacos todavía podemos esperar alguna que otra subida, pero los calling stations lo igualan todo hasta el showdown.
Estos dos tipos de adversarios son jugadores débiles y en realidad nos
permiten que ganemos dinero a su costa, pero sin seguir nuestros
patrones de apuestas estándares. Con proyectos tenemos que renunciar a
los semifaroles y limitarnos a igualar.
4.3. Way ahead / way behind
A menudo nos sucede que, cuando nuestro adversario lleva la iniciativa, no
sabemos si estamos por delante o por detrás de él. Lo único que está claro es que, en caso de que llevemos
la delantera, nuestro rival tendrá pocos outs; en cambio, si vamos por detrás, seremos nosotros los que no tendremos apenas outs.
Ahora observemos la clásica situación: estamos en la ciega grande e igualamos con Axo, y
el flop trae Axx de tres palos distintos. Si nuestro adversario
también tiene un as, estaremos muy por detrás, siempre y cuando nuestro rival
tenga el mejor kicker. En ese caso, sería necesario tener un buen kicker, y aun así no será suficiente.
Pero si nuestro adversario no tiene ningún as, será él quien esté muy por detrás.
En esta situación, lo miremos por donde lo miremos, seguir nuestro patrón de apuestas estándar check/raise en el flop, bet en el turn, es muy poco recomendable. Si llevamos la delantera, le estamos dando a nuestro adversario la oportunidad de irse de la mano con demasiada facilidad.
Obtendremos muchos más beneficios si dejamos que nuestro adversario
siga apostando alegremente. Si es él quien lleva la delantera, no podemos
darle la oportunidad de que suba en el turn y de que se aproveche al máximo de nosotros. Si jugásemos cara a cara no podríamos apenas retirarnos, sino más bien desearíamos, o mejor dicho, deberíamos, llegar al showdown.
Incluso sabiendo que estamos por detrás deberíamos igualar, porque de
lo contrario nuestro adversario se daría cuenta de lo fácil que le resultaría hacernos un farol, en caso de que
en la mesa hubiera cartas peligrosas.
En una situación way ahead / way behind como ésa (tanto si
somos nosotros los que vamos muy por delante, como si es nuestro rival)
la mejor opción es jugar de forma pasiva. Podemos comprobar muy
fácilmente que, del mismo modo que obtenemos los máximos beneficios
cuando vamos muy por delante (way ahead), perdemos lo mínimo en los casos en que estamos muy por detrás (way behind). Si nuestro rival obtiene una carta gratis en el turn, está claro que nosotros apostaremos en el river.
| Pregunta 12: ¿Qué característica de nuestro patrón de apuestas estándar desaparece cuando jugamos contra maníacos o calling stations? a) La posibilidad de ganar el máximo posible con manos hechas. b) La posibilidad de conseguir foldequity al menor precio. c) La posibilidad de crearnos una buena imagen en la mesa. Pregunta 13: ¿Cuál debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en una situación way ahead / way behind en la que nuestro adversario es el agresor? |
5. Conclusión
Como ya hemos mencionado, el juego cara a cara en el flop puede
volverse muy complicado, además de que no es fácil sintetizarlo a modo de
esquema. No obstante, el presente artículo te ha ofrecido diversos
patrones de apuestas estándares que puedes utilizar para este tipo de
juego, que pueden orientarte, y en los que te puedes basar.
Lógicamente, es indispensable que tanto antes como después de una mano
analices activamente tu forma de jugar e investigues si hay
alternativas y, en ese caso, qué efectos podrían tener.
6. Apéndice: Soluciones
Pregunta
1: ¿Jugando cara a cara, a qué categoría pertenece una bottom pair?
La respuesta a) es la correcta. En un juego cara a cara, una bottom pair puede ser bastante fuerte por sí misma.
Pregunta
2: ¿Jugando cara a cara, a qué categoría pertenece un proyecto de escalera
interna?
La respuesta c) es la correcta. Si sólo tenemos con un proyecto de escalera interna, contaremos únicamente con 4 outs, por lo que se puede decir que no habremos ligado nada en el flop.
Pregunta
3: ¿Por qué es conveniente dar el mismo trato a las manos hechas que a los
proyectos cuando jugamos cara a cara?
La respuesta b) es la correcta. De hecho, en los microlímites, muy pocos jugadores notarán que estamos equilibrando los propios patrones de apuestas, pero aun así, al equilibrar nuestros patrones de apuestas, aumentará el EV total, ya que les estaremos ofreciendo a nuestros adversarios oportunidades para que cometan errores.
Pregunta
4: ¿Qué afirmación es correcta?
La respuesta c) es la correcta. Cuanto
más outs tengamos, más barato nos saldrá hacer un semifarol, ya que habrá más foldequity.
Pregunta
5: ¿Generalmente, cómo conseguimos foldequity?
La respuesta c) es la correcta. Tenemos que darle a nuestro adversario la opción de retirarse, y, está claro que sin agresión no lo va a hacer.
Pregunta
6: ¿Generalmente,
para qué utilizamos los patrones de apuestas estándares?
La respuesta a) es la correcta. La relación costes/beneficios debería ser lo más rentable posible.
Pregunta 7: ¿Cuál
debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en caso de estar frente a un
bote no subido?
La respuesta b) es la correcta. No es necesario que este (semi)farol funcione siempre para que obtengamos +EV.
Pregunta 8: ¿Cuál
debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote
subido, el agresor es nuestro adversario, IP"?
La respuesta c) es la correcta. Lo más conveniente es hacer call en el flop y raise en el turn.
Pregunta 9: ¿Cuál
debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote
subido, el agresor es nuestro adversario, OoP"?
La respuesta a) es la correcta. Lo más conveniente es hacer check/raise en el flop y bet en el turn.
Pregunta 10: ¿Cuál
debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote
subido, el agresor somos nosotros, OoP"?
La respuesta c) es la correcta. Lo más conveniente es hacer bet/3-bet en el flop y bet en el turn o bet/call en el flop y check/fold en el turn.
Pregunta 11: ¿Cuál
debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en la situación "bote
subido, el agresor somos nosotros, IP"?
La respuesta b) es la correcta. Lo más conveniente es hacer bet/call en el flop y raise en el turn.
Pregunta 12: ¿Qué
característica de nuestro patrón de apuestas estándar desaparece cuando jugamos
contra maníacos o calling stations?
La respuesta b) es la correcta. Jugar contra calling stations implica que no consigamos prácticamente ninguna foldequity, y contra maníacos, que cualquier intento de semifarol por nuestra parte pueda resultarnos muy caro.
Pregunta 13: ¿Cuál debería ser nuestro patrón de apuestas estándar en una situación way ahead / way behind en la que nuestro adversario es el agresor?
La respuesta a) es la correcta. Hacer call down de forma pasiva tiene, en una situación como ésa, el mayor EV.