Como ya lo hizo en otra oportunidad, allá por el año 2007, la presidente deja al desnudo su más absoluta ignorancia en lo que a conceptos de economía se refiere.
Aquella vez se trataba de un discurso de campaña, oportunidad propicia para decir cualquier disparate, abusando de la ignorancia de la gente. Pero esta vez, cebada entre otras cosas por tantos años de impunidad verbal, redobla la apuesta y se inmola ante una audiencia un tanto más preparada. Seguramente por piedad, nadie le espetó por semejante barbaridad. Y será que entonces entendió que su “brillante” teoría debía ser propagada en distintos ámbitos para “iluminar” a los legos.
Es entonces que no tuvo mejor idea que ¿explicar? su “teoría” en la Universidad de Georgetown (para ella es: “yortaun”). Y como el ámbito quizás no le pareció suficiente, volvió a “explicarlo” en la Universidad de Harvard.
No contenta con criticar la política económica de los ´90, con la que tanto ella como su finado esposo comulgaron, va un paso más allá y sin temor al ridículo, “explica” el por qué la convertibilidad era una utopía. Vale la pena verlo, aunque cause vergüenza ajena.
Aquí va el video de su discurso en la Universidad de Georgetown. La parte en cuestión está a los 20 minutos del video.
Y aquí su discurso en la Universidad de Harvard. El fragmento de su “teoría” puede verse en el minuto 18 del video.