El problema del fútbol es lo que un gran compañero y científico llama 'la mente distorsionada'. Nos idiotiza y hace que las gentes perciban de manera distinta un mismo (y a menudo evidente) suceso. Y ya no es una cuestión de madridistas o barcelonistas, ni de tener razón o no. Es una cuestión de empatizar un poco con el contrario.
Por otro lado, intentar buscar coherencia en el fútbol y todo lo que le rodea (desde medios de comunicación hasta aficionados pasando por los mismos profesionales) es un imposible. No merece la pena el esfuerzo.
Un saludo!!!



