Actualizado el 13 Mar 26 por

Gestión de banca para jugadores avanzados

Introducción

En este artículo veremos:

  • Cuándo estamos preparados para la mesa corta (shorthanded).
  • Cuándo estamos preparados para subir a un límite nuevo.
  • El sentido y los sinsentidos de los cashouts.

Cuando conseguimos el estatus plata ya hemos reunido bastante
experiencia y seguro que conocemos las buenas y malas rachas (up and
downswings). Nuestra herramienta más importante en el ascenso de
límites es, y siempre ha sido, nuestra gestión de bankroll.

El artículo profundiza en este aspecto del poker y comenta temas como:

  • ¿Cuándo estamos preparados para mesas cortas?
  • ¿Cuándo estamos preparados para subir un límite?
  • ¿Qué hay a favor y en contra de hacer cashouts?

Como base, debemos haber leído y entendido el artículo de gestión de bankroll de la sección para principiantes.

Ve al artículo: Gestión de bankroll: Cómo administrar tu dinero

¿Cuándo estamos preparados para mesas cortas?

Hace tiempo que la tendencia a jugar en mesas cortas (shorthanded) es
cada vez mayor. En estas mesas hay más acción, más peces y también son
más rentables para buenos jugadores. Además, cuanto más alto es el
límite, menos mesas hay de fullring.

Pero podemos buscarnos problemas si cambiamos
demasiado rápido de fullring a shorthanded porque exige un nivel de
juego más alto y los swings también son mayores. Por eso, antes de
cambiarnos, deberíamos:

  • Haber entendido los artículos de la sección bronce y plata.
  • Tener banca suficiente para jugar (mín. 500 BB).
  • Sentirnos
    preparados mentalmente. Si tenemos miedo a perder dinero o
    frecuentemente adivinamos lo que hacer, deberíamos mejorar nuestros
    conocimientos de poker antes de probar el shorthanded.

El siguiente artículo nos da una buena introducción a las mesas cortas:

Ve al artículo: ¿Cómo jugar en mesa corta?

Lo antes que puedes cambiarte es, cuando te encuentres ya en el límite $0.50/ $1.00. Por consiguiente, te hace falta un bankroll mínimo de $500 y convendría incluso más

La creciente acción y las frecuentes situaciones
marginales en las mesas shorthanded pueden afectar nuestros nervios. En
las mesas de seis (shorthanded) es mucho más fácil entrar en tilt. Si
somos propensos a ello, y casi todos somos de alguna manera
susceptibles al tilt, entonces deberíamos echar un vistazo a los
artículos y vídeos de psicología.

Ve a los artículos de psicología

¿Cuándo estamos preparados para subir un límite?

Aunque el poker sea muy divertido, desarrollar el
bankroll en los límites bajos es una desagradable necesidad. El
verdadero dinero vendrá después y hasta entonces hay que demostrar
paciencia y disciplina. Si en $0.25/$0.50
no nos podemos controlar, en $5/$10 no llegaremos lejos.

El ascenso de límite siempre es un paso grande
para un jugador de poker. Las apuestas, los beneficios y las pérdidas
suben, y la forma de jugar cambia. Por lo tanto, deberíamos
acostumbrarnos a no subir de límite como si nada, sino preguntarnos
seriamente las siguientes cuestiones:

  • ¿Tengo suficiente dinero para poder estar en este límite?
  • ¿Me siento mentalmente preparado para estar en este límite?
  • ¿Tengo suficiente nivel para poder jugar en este límite?
  • ¿Cuándo bajaré un límite inferior?
¿TENGO SUFICIENTE DINERO PARA EL LÍMITE EN CUESTIÓN?

Conocemos las reglas básicas:

  • Para fullring necesitamos como mínimo 300 Big Bets.
  • Para mesa corta necesitamos como mínimo 500 Big Bets.

Sin embargo, éstas son reglas generales que
debemos adaptar a nuestras necesidades personales. Un colchón económico
tiene especial importancia si no queremos bajar directamente después de
tener una mala racha (downswing).

Jugamos con más libertad y facilidad si no tenemos que tener siempre
presente el límite para volver a descender. Si queremos establecernos
limpiamente en un límite y prevemos pérdidas iniciales, deberíamos
subir con una banca más grande.

Subir a un límite nuevo siempre implica cambios y frecuentemente
dificultades con la adaptación y por tanto pérdidas. Debemos ser
realistas y tener en cuenta estos problemas de adaptación.

Además, debemos responder sinceramente a una
pregunta, recurriendo a nuestra experiencia hasta el momento: ¿Tengo
disciplina para bajar un límite si fuera necesario? Si en el pasado
hemos aplazado bajar cuando debíamos o si no somos el tipo de jugador
que sabe encajar contratiempos, entonces debemos tener una banca más
grande.

Podemos recurrir a una gestión dinámica de banca
si realmente somos el tipo de jugador que sabe encajar contratiempos y
que tiene la disciplina de bajar un límite cuando es necesario.

¿ME SIENTO MENTALMENTE A LA ALTURA DEL LÍMITE?

Realmente hay jugadores que han subido hasta un
límite y se mantienen ahí ganando una cantidad respetable pero no
quieren seguir subiendo porque se sienten incómodos, juegan con miedo o
no se sienten a la altura de los oponentes, etc.

Son casos extremos, pero reflejan un concepto
fundamental en el poker: la zona de confort. Los límites de bankroll
para subir o bajar niveles son sólo puros números. Mucho más importante
es la gestión psicológica de bankroll.

Debemos jugar en el límite en que nos sintamos
cómodos y dónde podamos jugar nuestro mejor juego. Este límite está
dentro de nuestra zona de confort.

En cuanto empecemos a mirar el estado de nuestra cuenta, a
arrepentirnos al poner dinero en el centro o nos cueste hacer la jugada
correcta, estamos jugando fuera de nuestra zona de confort.

Jugar en nuestra zona de confort significa jugar
buen poker dentro de nuestras posibilidades y sin que realmente nos
importe si perdemos o ganamos. Entonces, aunque es un dicho muy
gastado: las ganancias son sólo una consecuencia de un buen poker.

¿ESTOY A LA ALTURA DEL NIVEL DE JUEGO DE ESTE LÍMITE?

¡De
donde no hay, no se puede sacar! Eso siempre ha sido así. Es
relativamente fácil adquirir los conocimientos de poker necesarios
para microlímites y límites bajos, pero en algún punto ya no es
suficiente.

Subir límites es especialemente peligroso en este aspecto, aunque no
todos los límites implican el mismo riesgo. Cuanto más alto es un
límite, mejores son los rivales con los que nos encontramos. Cuanto más
subamos, más jugadores nos encontraremos con el mismo nivel que
nosotros o incluso más. Además, cambia el estilo de juego en general;
nos vamos a encontrar con mesas muy diferentes y con decisiones
difíciles.

No sólo las grandes pérdidas indican que todavía
no tenemos nivel para un límite. Si una y otra vez nos encontramos en
situaciones difíciles, en las que no sabemos qué hacer, también podría
ser una señal. Si a pesar de una buena selección de mesa no encontramos
suficientes peces, es porque hay poca gente en nuestra sala de poker o
porque nosotros somos los peces.

PokerStrategy ofrece en estos momentos el material
más completo para estudiar Fixed Limit. La cuestión es que sepamos
aprovecharlo. Leer un artículo, ver un vídeo o seguir un entrenamiento
de vez en cuando es mejor que nada, pero tampoco es mucho. Debemos
aprovechar el material que se nos ofrece, y no sólo tener objetivos
económicos sino también de aprendizaje.

Y antes de subir un límite, para familiarizarnos,
nos ayudaría observar el juego en ese nivel durante un par de tardes.
Cuando podemos afirmar con seguridad que "tal jugador ha jugado así por
tal motivo y lo mejor es responder de tal manera", entonces estamos
preparados.

¿CUÁNDO TENEMOS QUE BAJAR UN LÍMITE?

Antes de subir, deberíamos fijar el punto en el
que volveremos a bajar. Por un lado lo determina la gestión de
bankroll, y por otro lado el colchón financiero que nosotros en
concreto nos queramos permitir.

Es muy importante que el punto para bajar esté bien establecido y que
lo respetemos. También que elijamos un punto que nos permita seguir
jugando cómodamente en el nivel inferior. No sirve para nada, si
tenemos una gestión de bankroll de 500 BB y poner un límite para bajar
de nivel por debajo de 300 BB.

Siempre existe la posibilidad de tener que bajar un nivel y queremos
poder jugar cómodamente en ese límite sin encontrarnos muy justos por
nuestra gestión de bankroll. Podríamos tener que bajar dos niveles en
vez de uno, si bajamos muy justos el primer nivel y nos vuelve a ir mal.

Los pros y contras de los cashouts

Los cashouts son un tema importante. Hay muchos
jugadores que pronto en su carrera de poker pretenden sacar una gran
cantidad de dinero. Sin embargo, a menudo los cashouts no son
inteligentes desde un punto de vista financiero. Nos podemos permitir
lujos con el dinero y vemos los resultados de nuestro esfuerzo, pero en
cuanto a nuestra carrera de poker, los cashouts significan un paso
atrás en nuestras finanzas.

¿QUÉ INCONVENIENTES TIENEN LOS CASHOUTS?

Supongamos que hemos leído todos los artículos de teoría y los hemos
entendido. Hemos estudiado el límite $0.50/$1.00 con detalle y hemos
desarrollado un bankroll de $500. Luego hemos cambiado a mesa corta y
sabemos defendernos bien. Nuestro bankroll sigue creciendo.

Asistimos regularmente a los entrenamientos,
participamos en las discusiones de estrategia de los foros, posteamos y
evaluamos manos ejemplares, básicamente hacemos todo lo necesario para
conseguir rápidamente un buen nivel de juego.

Nuestro bankroll ha crecido hasta $800 y podríamos
subir a $1/$2, donde, debido a nuestros profundos conocimientos de
poker, podríamos hacerlo bien. Entonces preferimos permitirnos un
capricho, un monitor nuevo por ejemplo.

Sacamos $400 y nos quedan $400 de bankroll. Con lo
que nos queda podemos jugar tranquilamente $0.50/$1.00. Ésto estaría
bien, si quisiéramos jugar en este límite para toda la vida, pero si
tenemos pensado subir a los límites realmente rentables entre $2/$4 o
$5/$10, este cashout nos ha costado un tiempo muy valioso.

Supongamos que nuestro winrate medio son 2 BB/100
manos y jugamos 300 manos la hora. En $0.50/$1.00 ganamos de media $6
la hora. En $1/$2 serían $12 la hora, en $2/$4 incluso $24 y en $3/$6
llegaríamos a $36.

Por permitirnos un poco de lujo hemos perdido la
oportunidad de doblar nuestras ganancias por hora. Más importante aún,
hemos prolongado innecesariamente el tiempo para subir a los límites
más altos y ahora tenemos que seguir trabajando por $6 la hora para
conseguir otra vez el bankroll para subir de límite.

Para ganar $400 nos hace falta …

  • … en $0.50/$1.00 de media 67 horas.
  • … en $1/$2 de media 33 horas.
  • … en $2/$4 de media 17 horas.
  • … en $3/$6 de media 11 horas
  • … en $5/$10 de media 7 horas.

Cuanto más lejos estemos de los límites donde se
gana buen dinero, más daño nos hace sacar dinero. Cuanto más bajo
juguemos, más tiempo nos costará llegar a estos límites. Si no queremos
llegar a los niveles medios y altos cuando ya seamos viejos, deberíamos
evitar tocar nuestro bankroll hasta que estemos en los límites
rentables.

Como en la economía libre, en el poker el tiempo
también es oro. Si, por ejemplo, nuestro objetivo es jugar en $5/$10,
deberíamos considerar los límites de transición como límites en los que
no ganamos dinero sino que establecemos nuestro bankroll para luego
ganar dinero en $5/$10.

¿QUÉ HAY A FAVOR DE LOS CASHOUTS?

Naturalmente hay muchos argumentos a favor de un
cashout, aunque para nuestra carrera de poker es desfavorable. Sobre
todo puede tener ventajas en los aspectos psicológicos, como motivarnos
después de una mala racha o simplemente para recompensarnos.

Los siguientes factores están a favor de los cashouts:

  • Hemos conseguido un
    objetivo y queremos recompensarnos mediante un cashout. Somos
    conscientes de que nuestro ascenso en los límites se retrasará, pero lo
    asumimos porque nos importa más la recompensa.

  • Tenemos una mala racha enorme y no hemos sacado dinero desde hace mucho
    tiempo. En esta situación un cashout es muy importante para la propia
    motivación porque tenemos que darnos cuenta de que se puede ganar
    dinero con el poker.

  • Jugamos
    en un límite donde las cantidades con que "trabajamos" tienen tanto
    valor para nosotros que el dinero que sacaremos mejoraría mucho nuestra
    situación económica.

  • Tenemos
    una buena racha increíble o hemos ganado un jackpot de forma que
    tenemos muchísimo dinero a nuestra disposición. Ahora tendríamos
    bankroll suficiente para límites más altos, pero aún no tenemos
    suficiente nivel de juego para subir. Entonces, el dinero estaría
    parado sin sentido puesto que jugamos en límites donde somos ganadores
    y el excedente de dinero no nos hace falta.

Conclusión

La gestión de bankroll más adecuada para nosotros no solamente se
determina por el tamaño de nuestro bankroll. Es imprescindible, antes
de subir un límite, preguntarse si estamos bien preparados a nivel
mental y a nivel de nuestro juego, no sólo económicamente. No hay cosa
peor que ser el pez de la mesa.

La posible necesidad de bajar de límite deberíamos tenerla asumida,
siendo ya jugadores relativamente experimentados. También deberíamos
tener en cuenta que bajar un límite no es una derrota sino que forma
parte del juego. Establecemos límites concretos para saber cuando
tenemos que bajar un nivel y los respetamos. Deberíamos poner estos
límites de manera que no reflejen las cifras mínimas necesarias sino
que podamos seguir jugando tranquilamente después de haber bajado un
nivel.