Nuestro compañero Danport ha ganado el premio a Mejor Colaborador de la edición 2013 de los Premios Planet Póquer, razón por la que además de felicitarle, queremos mostraros un artículo que demuestra por qué ha obtenido dicho galardón:
Quimeras y realidades
Supongo que es una cuestión de perspectivas, pero es curioso como una misma actividad puede percibirse de formas tan diferentes.
Lo que es seguro, es que nadie queda indiferente al escuchar que uno es “jugador profesional de póquer”.
Para una gran parte de la sociedad (incluyendo algunos familiares por supuesto) el póquer es algo así como una especie de trampa. Algo adictivo y peligroso que puede poner en riesgo tu vida personal y familiar e incluso llegar a arruinarlas por completo.
Por supuesto, además existe el estigma social de asociar el póquer con cualquier vicio y no es difícil visualizar, cómo te imaginan jugando en un antro oscuro lleno de humo, alcohol y…. bueno, dejémoslo en humo y alcohol.
Es algo cultural y generacional y aunque los torneos televisados y la incorporación de deportistas como Rafa Nadal o Ronaldo (el de Brasil) a las campañas de promoción de las salas de póquer deberían ir mejorando progresivamente la imagen de este juego, lo cierto es que hay mucho camino por recorrer.
Otros juegos, como el ajedrez, por el contrario gozan de un prestigio social y cultural en mi opinión sobrevalorado. Irónicamente, el flujo de jugadores desde el ajedrez hacia el póquer es algo recurrente a lo largo de los años e incluso algunas personas ven el ajedrez como una parte del proceso para convertirse en un jugador de póquer de éxito…
Otro “grupo de opinión” es el que reacciona con más sorpresa que rechazo. Las reacciones son muy diversas y si no tienes complejos en explicar que vives del póquer puede ser hasta divertido.
Las caras suelen expresar una mezcla de sorpresa, incredulidad y recelo, pero sobre todo lo que tienen es curiosidad.
Algunos no se atreven a preguntar, pero otros se animan e incluso llegan a interesarse por como funciona y por la parte estadística e informática que hay detrás del juego.
¡En cualquier caso es un recurso para animar hasta la más aburrida de las reuniones!
El siguiente grupo es el más cercano para mí, como entrenador en PokerStrategy.com.
Son jugadores que postean manos en nuestros foros para que sean evaluadas, que asisten a los entrenamientos, comentan los vídeos y participan activamente en nuestra comunidad, pero que no acaban de dar el salto que les permita tener una fuente de ingresos más o menos estable.
Para estos jugadores, los profesionales del póquer son como referentes, personas que admiran e incluso envidian (como alguna vez me han confesado chateando).
Después de todo, un jugador profesional de póquer no tiene jefes, no tiene horarios fijos, no tiene que salir a trabajar y estar fuera todo el día (incluso sin poder ir a casa a comer), no tiene que aguantar a ciertas personas, tiene libertad para viajar por el mundo y decidir vivir por un tiempo en sitios como Thailandia o Costa Rica, puede tomarse vacaciones cuando quiera y encima de que su trabajo consiste en “jugar”, dependiendo del tiempo que meta y de los niveles en los que juegue, puede llegar a ganar cantidades prácticamente imposibles de conseguir en trabajos convencionales por cuenta ajena.
¡Qué más se puede pedir!
Bueno, si bien lo anterior es cierto, como suele ser habitual y ya advertía hace mucho tiempo el propio Don Quijote: “No es oro todo lo que reluce”.
Con el tiempo, el juego se vuelve cada vez menos estimulante y atractivo, e incluso puede llegar a convertirse en algo monótono y aburrido. Habrá momentos en los que tendrás que jugar porque te has autoimpuesto un objetivo de un determinado volumen de manos/sits mensuales, o porque toca liberar un bono o conseguir generar suficientes VPP’s para alcanzar un status VIP…
Por otro lado, la “libertad de horario” puede llegar a ser un arma de doble filo y acabar haciendo complicada la conciliación de una vida normal con el juego.
Las horas se pasan rápido delante del ordenador y a altas horas de la madrugada puede haber mesas en las que sería imperdonable no sentarse.
Al volver de las vacaciones de verano y tras pasar unas semanas alejado de las mesas cuesta mucho coger el ritmo porque vienes con el sueño cambiado. ¡Tienes sueño a las 23:00 y estás despierto a las 8:00!
Otro aspecto difícil de valorar es la presión que puedes llegar a tener si todos tus ingresos proceden del juego y toca sufrir un downswing prolongado.
Es algo que puede llegar a ser devastador.
La disciplina y el autocontrol suponen una parte vital de los requisitos imprescindibles para llegar a ser un profesional en el día a día.
Trabajar nuestro “mindset”, es tan complicado e importante como trabajar el propio juego y sólo los que lo dominen conseguirán superar la prueba del tiempo.
Cualquiera puede tener suerte en el corto plazo, pero superar la dureza de una carrera de fondo, con todo lo que implica, es uno de los factores determinantes para conseguir tener ganancias significativas al final del año.
Está claro y más con la que está cayendo ahora en España, que a pesar de todo lo anterior (que no es ni mucho menos una lista completa) las ventajas superan por mucho a los inconvenientes y, si eres un jugador ganador, incluso en buyins pequeños puedes obtener una rentabilidad/hora muchísimo mayor de la que podrías obtener en la mayoría de los trabajos actuales.
De hecho, muchos regulares que han batido un nivel, prefieren permanecer allí y sacrificar la posibilidad de ganar más para tener la tranquilidad de que un downswing sea menos probable y además con un efecto menor en el caso de que se produzca.
Si de todas formas tienes la aspiración (o la necesidad) de que el póquer se convierta en tu principal fuente de ingresos, necesitarás al menos lo siguiente:
Dedicación.
Hay que tomárselo en serio y dedicar mucho tiempo a no sólo a jugar, sino también a mejorar. Aparte de los aspectos técnicos del propio juego hay todo un mundo de aplicaciones informáticas que debemos conocer y utilizar para optimizar nuestras decisiones.
Estudio.
Por tu cuenta, a través de libros, academias online, coachings privados o con todo a la vez, pero es imprescindible revisar y contrastar nuestro juego y las decisiones que hemos tomado en las mesas. Siempre hay margen para evolucionar.
Talento.
Llega un punto en el que ya no es suficiente con el ABC. Detectar patrones, adaptarnos a los rivales y desarrollar un metajuego para ellos, es algo que requiere una capacidad importante.
Sacrificio.
Cuando viene una mala racha (y esto es algo imposible de evitar en el largo plazo) cuesta mucho mantener la serenidad y sacar ganas para sentarte a sufrir la tortura de la varianza.
Es duro, pero es así.
Control Mental.
El mindset que mencionábamos antes, sin esto las ganancias de un mes puedes esfumarse en 1 día…, recuerda las 3 D’s: Disciplina, disciplina, disciplina.
Suerte.
Pues si, la suerte puede manifestarse de muchas formas (en nuestras primeras etapas como jugadores, al atacar una subida de nivel, en un torneo en concreto...) afortunadamente existe y es un factor importante, si no fuera así el ecosistema no sobreviviría.
La suerte, a corto plazo, es decisiva y si no se tiene todo lo anterior, el largo plazo no llega nunca.
